Palazzo vinculó la reforma del Banco Central con la desaparición de las reservas en oro: «Lo que está buscando es blanquear alguna operación que han hecho»

El líder de la Bancaria y diputado nacional Sergio Palazzo expresó un contundente rechazo al proyecto del Poder Ejecutivo que busca reformar la Carta Orgánica del Banco Central. Desestimó la narrativa oficialista que presenta este debate como una «batalla cultural» tras las derrotas en las leyes de Tierras y Manejo del Fuego y lo vinculó con un posible delito con el escándalo de la desaparición de las reservas en oro.

Durante su intervención, Palazzo aclaró que «victorias son cuando se sanciona una ley y esa ley tiene beneficios para la mayoría de la sociedad argentina«. En este sentido, advirtió que el resultado de la votación no modificará la realidad de quienes sufren hambre, de los estudiantes sin presupuesto universitario, de las personas con discapacidad, o de «aquellos jubilados que como todos los miércoles los golpean en la puerta del Congreso».

Uno de los ejes centrales de la crítica de Palazzo se enfocó en la reducción de los mandatos del Banco Central. El diputado recordó que, tras la reforma de 2012, la entidad poseía cuatro objetivos, incluyendo el desarrollo económico con equidad social y la generación de empleo. Sin embargo, cuestionó que el nuevo proyecto lo limita a «un solo objetivo que tiene que ver con el de preservar el valor de la moneda».

Para ilustrar las posibles consecuencias, trazó un paralelismo histórico asegurando que esta es la misma reforma que «Cavallo impulsó y logró durante el gobierno de Carlos Saúl Menem«. Según su perspectiva, aquella normativa le quitó herramientas al país para enfrentar crisis internacionales y terminó «con 22% de desempleo, con una recesión como nunca antes se había visto» y «una catástrofe social».

Palazzo también arremetió contra la exigencia de una mayoría agravada de dos tercios para destituir al presidente del Banco Central, una medida que el oficialismo defiende en aras de la independencia institucional. El diputado desestimó esta presunta autonomía recordando que «el Presidente del Banco Central ha sido el socio y la consultora del Ministro de Economía«. Además, señaló que frente a la denuncia judicial que él mismo impulsó por la salida de divisas al exterior, «el que dio las explicaciones de qué había hecho con el oro el Banco Central, fue el Ministro Caputo y no el Presidente del Banco Central».

Palazzo vinculó la reforma del Banco Central con la desaparición de las reservas en oro: "Lo que está buscando es blanquear alguna operación que han hecho"

En línea con este reclamo, cuestionó la cláusula que establece la inembargabilidad de las reservas, sugiriendo que «lo que está buscando es blanquear alguna operación que han hecho particularmente con el oro para cuidarle la espalda a los funcionarios y no a futuro». Ante el recinto, exigió respuestas claras sobre el destino de estos activos, preguntando si «lo vendieron» o «lo pusieron en garantía de un préstamo».

Otro punto de conflicto expuesto por el legislador fue la prohibición del financiamiento al Estado y las severas sanciones para los funcionarios que autoricen la emisión monetaria. Palazzo planteó un escenario hipotético de gravedad institucional, preguntando qué haría el Estado ante una emergencia: «¿Deja en una pandemia que se le muera a la gente porque no puede emitir? ¿O decide emitir y termina violando la ley y termina en preso?». Asimismo, criticó que el reparto de las utilidades del organismo quede restringido exclusivamente al pago de la deuda externa por «una imposición más del Fondo Monetario Internacional«, advirtiendo que de esta forma la «deuda social» interna puede seguir esperando.

Sobre el cierre de su discurso, Palazzo le dedicó un mensaje directo al bloque del PRO, luego de que una diputada de ese espacio afirmara que ellos no votan con el oficialismo sino «con el pueblo argentino». «Háganse cargo, porque el Presidente lo que ha hecho es tercerizar la gestión de gobierno en el PRO«, sentenció el diputado. Finalmente, concluyó su alocución haciendo referencia a la novela de Osvaldo Soriano, advirtiendo a quienes apoyan la medida que nadie les construirá una estatua de bronce y que terminarán siendo «una sombra, ya pronto será».