Las centrales sindicales CGT, las CTA y la UTEP que concentra organizaciones de movimientos sociales, reclamaron en distintos puntos del país por la defensa de los derechos de los jubilados, para que puedan tener una vida digna y la salud garantizada.
La concentración frente al Congreso comenzó a las 15. Organizaciones de las CTA, de la CGT y de movimientos sociales movilizaron en reclamo de que los y las jubiladas puedan gozar de sus derechos después de haber trabajado toda la vida.
“Los jubilados y las jubiladas son el ejemplo de la dignidad de nuestro pueblo, por eso esta etapa del plan de lucha que encabezamos en unidad las tres centrales sindicales viene a nutrirse de su ejemplo y de abrazarlos para que nos guíen en esta tarea de derrotar a este gobierno que quiere destruir las jubilaciones y los salarios, la ciencia y la tecnología y desbaratar la patria misma”, afirmó desde el Congreso, Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de la CTA.
El dirigente agregó además que “seguiremos luchando en defensa de la soberanía bajo el ejemplo de las generaciones de los jubilados y las jubiladas, con la construcción de un paro nacional para abrir las puertas a un horizonte de esperanza con una patria emancipada y un pueblo que pueda vivir en dignidad”.
“Estamos acompañados por las tres centrales sindicales y los movimientos sociales y seguimos con los mismos reclamos, esperando que la fuerza de la clase y del movimiento popular se unan para garantizar que este gobierno se vaya y se nos restituyan los derechos que hemos perdido”, dijo Olivia Ruiz, secretaria de Previsión Social de la CTA.

La movilización es parte del plan de lucha que las centrales sindicales y los movimientos sociales vienen llevando adelante para denunciar las políticas de ajuste y hambre del gobierno de Javier Milei.
La jornada de lucha se sintió además en otras provincias del país como Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Misiones, Río Negro, Salta, Jujuy, Neuquén, Santa Cruz.
Las personas mayores jubiladas atraviesan una situación crítica signada por el congelamiento de los bonos (históricamente en $70.000) y el aumento de la canasta básica. Para julio de 2026, la jubilación mínima con bono ronda los $481.948 tras una actualización del 2,1% y se registra un 50% de caída en las nuevas altas previsionales. A esta situación se suma el ajuste en las atenciones del PAMI y la entrega de medicamentos.




