Once organizaciones de base se le plantan a Leonardi, se abren del oficialismo y hablan de «pérdida de representatividad y falta de protagonismo» de su Federación de Municipales

Once sindicatos de base de trabajadores municipales firmaron un documento en el que comunican su intención de no ser parte del armado del oficialismo tras el fallecimiento de Humberto Bertinat. Es de cara a los comicios con los que la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales debe renovar su conducción. Hablan de «ausencia de políticas» y señalan la «pérdida de representatividad y falta de protagonismo» de la organización.

En el último tramos de lo que parecía una renovación más de autoridades de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Buenos Aires estalló por los aires el oficialismo. Es que un conjunto de 11 gremios de base decidió abrirse y publicó una solicitada en la que hizo pública sus críticas a la conducción de Walter Leonardi, sucesor del fallecido Humberto Bertinat.

«Ante la proximidad de una nueva renovación de autoridades de nuestra Federación, y frente a la ausencia de políticas gremiales amplias, participativas y representativas que contengan a la totalidad de los sindicatos adheridos, consideramos necesario fijar una posición clara», explica el texto que lleva la firma de los gremios de Punta Indio, Mar del Plata, Ituzaingó, Lincoln Laprida, Lezama, Trenque Lauquen, San Isidro, General Las Heras, Florencio Varela y Saliquello.

Y sigue: «Luego de haber realizado todos los esfuerzos posibles para preservar la unidad, privilegiando siempre el diálogo, el consenso y la construcción colectiva, hemos tomado la difícil pero necesaria decisión de no aceptar integrar una lista que se pretende imponer sin una verdadera discusión democrática, con el único propósito de sostener una estructura institucional vacía de contenido y alejada de las necesidades reales de los trabajadores y trabajadoras municipales».

En el párrafo más fuerte del escrito, los gremios señalan a la conducción de Leonardi porque «esta forma de conducción ha provocado un progresivo debilitamiento de nuestra Federación, llevándola a un estado de aislamiento, pérdida de representatividad y falta de protagonismo en la defensa concreta de los derechos de las organizaciones de base».

«Nuestra decisión no implica abandonar la lucha ni renunciar al objetivo de construir una Federación fuerte. Por el contrario, reafirma nuestro compromiso de seguir trabajando para recuperar una organización más representativa, democrática, plural y participativa, capaz de escuchar a todas las voces y de expresar con claridad los intereses de quienes depositan su confianza en nosotros mediante el voto», cuestiona y deja un manto de duda sobre la continuidad de la institución que parece diluir su influencia en el debate público.