La resolución 883/2026, publicada en el Boletín Oficial, puso fin a la protección del 75,52% que regía desde 2020 para las importaciones de tubos de aluminio provenientes de China. La decisión, que busca abaratar costos para industrias como la automotriz y de línea blanca, deja en una situación vulnerable a los trabajadores de la única empresa argentina que fabrica este insumo, AMEX.
El Ministerio de Economía oficializó este viernes el levantamiento del derecho antidumping que desde hacía cinco años protegía a la producción local de tubos de aluminio frente a las importaciones chinas. La medida, dispuesta a través de la Resolución 883/2026, había sido establecida en 2020 por el entonces Ministerio de Desarrollo Productivo con un arancel del 75,52% para las exportaciones de tubos de aluminio sin alear originarias de China, utilizados en sectores como la industria automotriz, agroindustrial y de línea blanca .
La decisión se tomó tras un pedido de revisión de la empresa Aluminium Manufacturers Express S.A. (AMEX), la única productora local del bien. Si bien la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) determinó que existía probabilidad de que el dumping y el daño a la industria nacional se repitieran si se levantaba la protección, recomendó igualmente no mantenerla por razones de interés público. El organismo sostuvo que «la continuidad de la medida podría resultar poco consistente con una política económica orientada a reducir los costos de los insumos productivos y mejorar la competitividad de las actividades manufactureras».

Durante la vigencia del arancel, las importaciones chinas cayeron a niveles marginales (menos del 2% del mercado), mientras que la producción nacional pasó a abastecer más de la mitad del consumo aparente a partir de 2022. Sin embargo, la CNCE advirtió sobre el «aumento» de la concentración del mercado local y el impacto que la protección tuvo sobre otras industrias que utilizan tubos de aluminio como insumo, como la de artefactos de línea blanca y la automotriz. El organismo también remarcó que AMEX «mejoró sus ingresos medios por ventas y su participación de mercado» durante el período de vigencia del arancel, y que su rentabilidad «se mantuvo en torno al nivel» de referencia para el sector, lo que «dista de ofrecer un cuadro de vulnerabilidad» que justifique sostener la protección.
La CNCE también señaló que el acceso a tubos importados a precios más competitivos favorece a actividades que generan una cantidad de empleo significativamente superior a la producción nacional de tubos de aluminio, concentrada en una estructura de alrededor de 10 trabajadores en AMEX. Con esta decisión, los principales beneficiados serán los fabricantes de electrodomésticos, automotrices y otras cadenas industriales que reducirán sus costos de producción, mientras que los principales perjudicados serán los trabajadores de la producción local de tubos de aluminio, que enfrentarán una mayor competencia de los productos importados.



