El Gobierno de San Juan avanza en el diseño de un programa que ofrecería a los empleados públicos la continuidad de la obra social y el resguardo de sus aportes jubilatorios a cambio de que acepten un retiro voluntario. La iniciativa busca aliviar una masa salarial que los funcionarios consideran «sobredimensionada», en línea con los ajustes que ya impulsa el Gobierno nacional en distintos organismos.
El Gobierno de San Juan a cargo de Marcelo Orrego confirmó que avanza en la elaboración de un programa de retiros voluntarios para empleados públicos provinciales, una iniciativa que apunta a reducir gradualmente una planta estatal que creció de manera significativa en los últimos años. La decisión política ya fue tomada y el esquema es trabajado por el Ministerio de Economía, aunque todavía quedan aspectos centrales por definir, como los requisitos de antigüedad, los porcentajes salariales que conservarán los adherentes y la fecha de implementación.
El vicegobernador Fabián Martín fue quien adelantó los lineamientos principales del proyecto, al señalar que el objetivo es ofrecer una alternativa a aquellos trabajadores estatales que quieran desarrollar proyectos propios o insertarse en la actividad privada. «Se está planificando también un trabajo para un retiro voluntario donde los empleados públicos, aquellos que tienen espíritu de emprendedores, puedan retirarse con algunos beneficios, sabiendo que van a tener obra social, sabiendo que se van a poder jubilar», afirmó el funcionario, en declaraciones que fueron replicadas por medios locales.
Según pudo conocerse, la propuesta contempla que quienes adhieran al programa mantengan durante el período previo a la jubilación una parte importante de sus ingresos, además de conservar los aportes previsionales y la cobertura de salud. El proyecto forma parte de una estrategia orientada a reducir el peso del empleo estatal, en un contexto donde el envío de fondos nacionales es prácticamente nulo. En ese sentido, Martín sostuvo que «tenemos que entender que en la actividad pública ya no podemos, ya hay muchos empleados, está sobredimensionada en cierta forma y tenemos que buscar otro camino, que es la actividad privada».
La administración provincial viene analizando distintas herramientas para disminuir la planta estatal, que pasó de alrededor de 36.000 trabajadores en 2019, durante el último mandato de Sergio Uñac, a cerca de 50.000 en 2023, según datos oficiales citados en distintas instancias por funcionarios del Gobierno. El crecimiento del empleo público en ese período, sumado al aumento del ítem de antigüedad y una recaudación que recién mostraría mejoras a partir de junio, llevó a las autoridades a buscar alternativas para aliviar la masa salarial provincial.
El ministro de Economía y Hacienda, Roberto Gutiérrez, confirmó que la medida se enmarca en un plan de modernización del Estado más amplio. «Estamos trabajando en algo más global, que es una modernización del Estado que incluye dentro de sus parámetros el retiro que vamos a estar anunciando dentro de poco», detalló el funcionario. Por ahora no están definidos los requisitos para acceder al beneficio, aunque la intención oficial es terminar de definir el esquema durante los próximos meses para avanzar con su puesta en marcha una vez concluidos los estudios técnicos y financieros correspondientes.
La iniciativa provincial se da en paralelo a los planes de retiros voluntarios que el Gobierno nacional ya implementó en organismos como ANSES y Vialidad Nacional, donde se ofrecieron indemnizaciones de hasta 24 sueldos para quienes aceptaran la desvinculación. En el caso sanjuanino, el programa apunta a ofrecer una salida consensuada para quienes estén próximos a jubilarse o tengan ofertas en el sector privado.




