El Gobierno profundiza el vaciamiento del Instituto del Cine Argentino INCAA y suma despidos

El INCAA oficializó este jueves la salida de dos agentes de planta permanente en el marco del plan de reestructuración que lleva adelante desde diciembre de 2023. El presidente del Instituto, Carlos Pirovano, argumentó que la dotación actual aún supera lo que la gestión considera «óptimo» para su funcionamiento. El ajuste a las artes audiovisuales no terminó.

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) oficializó este jueves, mediante la Resolución 236/2026 publicada en el Boletín Oficial, el pase a situación de disponibilidad de dos agentes de planta permanente. La medida se inscribe en el proceso de reorganización que el organismo viene implementando desde diciembre de 2023, en línea con las reformas impulsadas en distintos sectores de la Administración Pública Nacional.

Según los fundamentos de la resolución, el instituto avanzó en los últimos años con una readecuación de su estructura organizativa que incluyó la eliminación de unidades operativas, la supresión de funciones y la automatización de tareas como parte de un proceso de modernización interna. Estas acciones derivaron en la finalización de contratos bajo distintas modalidades y en el pase a disponibilidad de personal de planta permanente. No obstante, el organismo sostuvo que «existe aún a la fecha un exceso de dotación de personal», de acuerdo con los análisis realizados por las áreas competentes.

La decisión fue adoptada por el presidente del INCAA, Carlos Luis Pirovano, y se enmarca en lo dispuesto por la Ley Marco de Empleo Público Nacional, que contempla el pase a disponibilidad de agentes cuando se determina que la dotación excede la considerada óptima para el funcionamiento del organismo. Los dos trabajadores alcanzados por esta medida permanecerán en esa situación por un período de nueve meses.

El proceso de achique del INCAA tiene como antecedente directo el Decreto 662/2024, que estableció que los gastos de personal, gastos generales e inversiones financiados con recursos del Fondo de Fomento Cinematográfico no podrán superar el 20% de los ingresos anuales percibidos por el instituto . En ese momento, el Ejecutivo argumentó que la planta de empleados había pasado de aproximadamente 90 personas en el año 2000 a más de 900 agentes al inicio de la gestión actual, lo que llevó a que el 42% de los ingresos se destinaran a sueldos, afectando el objeto principal del organismo: el fomento de la actividad cinematográfica .

La reestructuración del INCAA, que incluyó la suspensión de gastos discrecionales y la nueva reglamentación de la Ley de Fomento de la Actividad Cinematográfica Nacional, había sido justificada por el Gobierno a partir del déficit de ejecución de 2023, que alcanzó los $2.600 millones, y una deuda con proveedores de $700 millones transferida al ejercicio 2024. Con los nuevos despidos, el organismo busca continuar ajustando su estructura a los parámetros fijados por la normativa vigente, en medio de un fuerte debate sobre el rol del Estado en el financiamiento de la industria audiovisual nacional.