La diputada bonaerense y trabajadora de Trenes Argentinos, Mónica Schlotthauer, advirtió que la subejecución presupuestaria impide los recambios necesarios y fuerza el desguace de unidades, en un contexto de aumento de descarrilamientos y fuga de personal calificado.
La crisis del sistema ferroviario argentino volvió a estar en el centro del debate tras las denuncias de la diputada bonaerense y trabajadora de Trenes Argentinos, Mónica Schlotthauer, quien alertó sobre el crítico estado de los trenes debido a la falta de fondos para su mantenimiento. En declaraciones a Radio 750, la legisladora señaló que el Gobierno nacional no está enviando los recursos necesarios para los recambios de partes que exige la vida útil de las unidades, una situación que, según advirtió, incrementa el riesgo para los usuarios.
Schlotthauer explicó que la falta de repuestos impide cumplir con el mantenimiento programado, que funciona con una lógica similar a la de los automóviles: tras un determinado kilometraje, ciertos elementos deben revisarse y cambiarse para evitar accidentes. Sin embargo, ante la imposibilidad de garantizar estas tareas, la práctica actual es dejar fuera de servicio a las unidades y «canibalizarlas», es decir, desarmarlas para mantener otras formaciones en funcionamiento.

«Si no cambiaste las ruedas y tenés problemas de las vías, eso termina en el aumento de los descarrilamientos», sostuvo la diputada, y añadió: «Una cosa es un descarrilo con carga, que no quiere decir que al Estado eso no le cueste nada. Porque son multas millonarias. El problema es que transportamos gente».
Estas declaraciones se dan en un contexto de alarmantes cifras oficiales. Según datos de la Unión Ferroviaria, en los primeros cuatro meses de 2026 ya se registraron 101 descarrilamientos en distintas formaciones del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el interior del país, lo que representa un aumento del 30% respecto del mismo período del año anterior.
La denuncia de Schlotthauer se enmarca en la crítica situación de la Emergencia Ferroviaria, decretada en junio de 2024 tras el choque de dos formaciones de la línea San Martín que dejó 55 heridos. Si bien el decreto establecía una inversión de 1,3 billones de pesos (aproximadamente USD 1.400 millones al tipo de cambio de entonces) para obras de infraestructura y seguridad en un plazo de 24 meses, hasta ahora solo se ejecutó el 44% del presupuesto.
«El sistema está colapsado y el Gobierno no hace nada; la emergencia fue puro humo, no bajaron un peso, solo se dedicaron a despedir trabajadores», denunció el secretario general de la Unión Ferroviaria Línea Sarmiento, Rubén «Pollo» Sobrero, en declaraciones a Página/12. Los gremios del sector aseguran que los fondos nunca llegaron al sistema y que fueron desviados para financiar los despidos, que ya suman alrededor de dos mil trabajadores en la era Milei.

Schlotthauer también puso el foco en otro problema estructural: la pérdida de trabajadores experimentados debido a los bajos salarios, lo que agrava la crisis operativa. «La gente se va y se va mano de obra muy calificada para resolver estas situaciones», afirmó la diputada.
A modo de ejemplo, mencionó el colapso del servicio en la línea Roca el viernes pasado, que estuvo cuatro horas sin funcionar por un problema en la transmisión eléctrica, y denunció que la resolución de estas crisis se ve dificultada por la falta de personal capacitado debido a los retiros voluntarios.
Finalmente, la diputada sentenció: «El problema de fondo es que se decretó una emergencia ferroviaria y la plata que se prometió que iban a bajar, no está». Y agregó: «Se sabe que están investigando por sobreprecios en el San Martín, pero no está la plata. Es una desidia completa».
«No se puede garantizar la seguridad y caemos cada vez más. Toda esta realidad es anterior a la tragedia. Estamos tratando de llegar a todas las instituciones», cerró Schlotthauer. El descarrilamiento del Sarmiento en noviembre pasado, que dejó 20 heridos y expuso la precariedad del sistema de señalización, fue una clara advertencia de lo que podría ocurrir si no se revierte la situación.




