El titular de Movimiento Plural, Marcelo Peretta, defendió la ley de Etiquetado Frontal ante el intento de modificación que impulsa el gobierno nacional para desregular las advertencias en los productos alimenticios.
El titular de Movimiento Plural y candidato a Jefe de Gobierno de CABA, Marcelo Peretta, volvió a defender la Ley de Etiquetado Frontal ante el intento del gobierno nacional de avanzar con su modificación y desregulación para quitar las advertencias nutricionales de los productos alimenticios.
«El etiquetado frontal sirve para los casi 12 millones de hipertensos que tienen la argentina que no pueden comer con sodio, a los 3 millones de diabéticos que tiene la Argentina porque no pueden comer con azúcar porque les sube la glucemia», dijo Peretta, quien argumenta que esta herramienta es indispensable, ya que ayuda a la población a conocer y evaluar con exactitud lo que consume, aportando a la salud y previniendo enfermedades crónicas.
Por qué es clave el etiquetado frontal
«A los 20 millones de argentinos con sobrepeso les sirve que los productos adviertan sobre el exceso de grasas totales«, señaló Peretta, y apuntó que «el gobierno que está a favor de las corporaciones como Arcor, Unilever y Molinos se sigan enriqueciendo, no es un gobierno liberal».
«El etiquetado frontal sirve, y además falta una campaña desde el Minsterio de Salud para ir abandonando los alimentos producidos por alimentos naturales, hacen falta campañas educativas en las escuelas, pero acá no hay liberalismo, acá hay negocios para empresarios amigos del gobierno al que se les facilitan los negocios y la gente, y con los habitantes quedan en deuda. La libertad es estar bien informados», aseguró Peretta.
La ley de Etiquetado Frontal
La Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable exige el uso de sellos negros (octógonos) para advertir sobre el exceso de azúcares, grasas, sodio y calorías.
Peretta cuestionó al oficialismo y al Ministerio de Desregulación por el proyecto que intenta eliminar y flexibilizar el etiquetado frontal. El Gobierno nacional avanza en una reforma profunda de la Ley de Etiquetado Frontal que podría modificar de manera significativa la imagen de los alimentos en las góndolas argentinas y reabrir -al abandonar el uso de los octógonos negros- uno de los debates más intensos entre salud pública, consumo e industria alimenticia.
La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Desregulación encabezado por Federico Sturzenegger y apunta a modificar parte del espíritu original de la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, aprobada en 2021 e implementada desde 2022.
Alimentos sin sellos, el proyecto del Gobierno
Hoy la normativa obliga a incluir sellos negros en productos con exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías. Los octógonos deben ocupar al menos el 5% de la cara principal del envase y también existen restricciones publicitarias para productos dirigidos a niños y adolescentes.
Desde el Ejecutivo nacional sostienen que la legislación vigente dejó a las empresas argentinas en desventaja frente a otros mercados regionales. Una de las comparaciones más utilizadas desde el oficialismo es la imposibilidad de utilizar figuras deportivas internacionales en envases locales, mientras que en países como Brasil sí está permitido.




