El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, advirtió que la provincia soporta más de la mitad de la caída industrial nacional y comparó la velocidad de la destrucción de empleo con los años noventa. El encuentro del Primer Congreso Bonaerense del Trabajo se realizará los días 28 y 29 de mayo en Mar del Plata y contará con Axel Kicillof para el cierre.
En un contexto de fuerte recesión y pérdida de puestos de trabajo, la provincia de Buenos Aires se prepara para albergar el Primer Congreso Bonaerense del Trabajo, que se llevará a cabo en Mar del Plata los próximos 28 y 29 de mayo. El cierre del evento estará a cargo del gobernador Axel Kicillof, mientras que el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, anticipó un panorama sombrío: «Esto es mucho más feroz y veloz que en los ’90».
El congreso, organizado por la cartera laboral provincial junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI), reunirá a intendentes, centrales obreras, pymes, cooperativas, cámaras empresarias y representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Durante dos jornadas se desarrollarán 26 mesas simultáneas de diálogo y sesionará por primera vez el Consejo Bonaerense del Trabajo, que integra a los 135 municipios, empresarios y sindicatos.
Sin embargo, el anuncio del encuentro se da en medio de una crisis laboral que, según Correa, no tiene precedentes recientes. En declaraciones a Radio 10, el funcionario afirmó: «Tras un proceso de adelanto de vacaciones, suspensiones, hace tres meses estamos entrando en un proceso de cierre y despidos en los establecimientos. La PBA nuclea y concentra más del 50% de la industria nacional y estas políticas de industricidio afectan sobremanera al pueblo trabajador».

El ministro puso números concretos: «Estamos hablando de más de 300 mil puestos de trabajo perdidos en Argentina desde que se instaló el gobierno de Milei, y gran parte de esos trabajadores despedidos son de la PBA». Como caso emblemático, mencionó la situación de Granja Tres Arroyos, donde «peligran 3200 puestos de trabajo en cinco distritos» por la caída del consumo interno y la paralización de las exportaciones a China.
Correa contrastó la realidad actual con la crisis de la década del noventa, pero señaló una diferencia clave: «Esto es mucho más feroz y veloz que en los ’90. El que antes se ponía un parripollo hoy se convierte en un trabajador de plataformas». En ese sentido, adelantó que junto al gobernador Kicillof trabajan en un proyecto para «contener y dar un piso de derechos a esos trabajadores».
Pese al diagnóstico grave, el ministro destacó la apuesta del gobierno bonaerense por generar un espacio de debate federal. «Más allá de esta situación adversa, el gobernador Axel Kicillof potenció este Congreso del Trabajo donde vamos a estar en una jornada de más de 20 comisiones, donde se va a discutir y generar políticas federales del trabajo con una perspectiva de la clase trabajadora: en términos industriales, portuarios, fluviales y de la ruralidad», explicó.
El congreso comenzará el jueves 28 a las 9.30 en el Hotel 13 de Julio de Mar del Plata. El primer día cerrará con el panel «El desafío de pensar el mundo del trabajo en clave federal» con ministros de Trabajo de distintas provincias. El viernes 29, a las 16, Kicillof encabezará el acto de cierre, después de un panel inicial sobre «El diálogo social como herramienta estratégica» con representantes de la CGT, CTA Autónoma, CTA de los Trabajadores, empresarios y la Pastoral Social.
Correa resumió el espíritu del encuentro con una frase contundente: «Es empezar a pensar cómo salimos, pero desde la mirada del trabajador y qué podemos proyectar en términos federales para el futuro».




