Los 300 empleados cesanteados llevan ocho meses acampando frente a la fábrica. Denuncian que los dueños les adeudan dos sueldos y la indemnización. «Nos enteramos el 1° de Mayo, Día del Trabajador, por mensaje que nuestro compañero y amigo se había quitado la vida», anunciaron, «El que pudo evitar esto y no lo hizo que lo lleve en la conciencia para siempre (si es que tienen)». El delegado describe una situación generalizada: «Nos devastaron físicamente, mentalmente, nos dejaron endeudados».
En una nueva jornada de protesta, los exempleados de Ilva, empresa líder en venta de porcelanato premium, atraviesan una situación límite: además de haber sido despedidos, y tener que reclamar lo que les adeudan, sufren la pérdida de un compañero que decidió quitarse la vida tras meses de incertidumbre laboral.
Javier López, de más de 20 años de antigüedad en la firma, fue encontrado sin vida el pasado 1° de mayo. “Nosotros nos enteramos el Día del Trabajador, por mensaje, que nuestro compañero y amigo se quitó la vida”, contó con dolor Marcelo Barrionuevo, delegado de los trabajadores despedidos, en diálogo con Radio 750.
Y agregó: «Nosotros entramos a la empresa con 20, 22 años y la mitad de nuestra vida dimos todo por Ilva. De repente, llega un gobierno de derecha y quieren sacarnos todos nuestros derechos. La noticia de Javier nos mató porque nosotros somos seres humanos. Ilva, el Grupo Zanón, nos devastaron físicamente, mentalmente, nos dejaron endeudados. Le damos todo el apoyo a la familia de Javier López porque no sólo era un compañero, era un amigo, era una buena persona, un padre de familia, un buen hijo, un buen marido y buen hermano».
Adriana López, hermana de Javier comentó en el facebook Despedidos de Ilva: «Deseo que la muerte de mi hermano sirva para que ningún otro empleado pierda su vida», posteó. “Hablen compartan su dolor, busquen ayuda, ojalá esto sirviera para algo, nos dejó destrozados a todos, que lo que tengan que decidir pagarles lo hago pronto y que no exista ningún otro Javier, no bajen los brazos”, arengó.
La medida de fuerza que sostienen los 300 exempleados lleva ocho meses de acampe frente a la fábrica y acompaña un proceso judicial todavía sin resolución. Los trabajadores denuncian que los dueños de la empresa, Francisco Zanon y Franco Bocci, les adeudan dos meses de salario y el total de la indemnización correspondiente. “Hay compañeros con 20, 25, 30 años de antigüedad, uno que estaba a dos años de jubilarse. Nos dejaron en la calle, sin nada. Lo que hacemos con el acampe es cuidar lo que está acá. Adentro hay 420 pallets.», disparó Barrionuevo.

Según el delegado, la decisión fue completamente sorpresiva y no se debió a la apertura de importaciones, ya que Ilva sigue siendo líder en el mercado local. “Estos empresarios inescrupulosos nos sacaron la obra social al otro día. Hay compañeros que tienen hijos con discapacidad, no les pueden comprar los medicamentos”, denunció.
En otro tramo de la entrevista, Barrionuevo cuestionó la desigualdad ante la ley: “Si uno hace algo malo como ciudadano, se recae en el pobre, pero si uno es millonario, no”.
Los trabajadores mantienen la protesta y exigen que la Justicia garantice el pago de los salarios adeudados y las indemnizaciones. Mientras tanto, la comunidad fabril permanece en vilo, exigiendo justicia para Javier López y el resto de los cesanteados.




