Fue a través de una resolución que le quita le representación de los sindicatos de base de Santa Fe, Santiago del Estero y el Frigorífico Maciel. Puede ser el principio del ocaso de un dirigente que supo tener influencia en el sector, pero también territorial con terminales en la política y en el fútbol. Temen que más gremios se fuguen de la estructura.
En el marco de una industria que atraviesa una crisis aguda y con varios frigoríficos que encaran conflictos de alta intensidad, la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, conducida por Alberto “Beto” Fantini, perdió la potestad sobre tres organización de primer grado y marcó una señal de alarma de lo que podría ser el principio del ocaso de un dirigente que supo tener fuerte influencia en el sindicalismo, en la política y también en el fútbol.
En concreto, con una resolución publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional le quitó a Fantini la personería en 3 emplazamientos estratégicos y se la otorgó a la Federación de Obreros y Empleados de la Carne y sus Derivados de la República Argentina (FOECRA).
Ahora la FOECRA, que comanda Daniel Roa, se queda con la representación del Sindicato del Personal de la Industria Frigorífica Santa Fe; del Sindicato de Obreros de la Carne del Frigorífico Maciel y del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de la Carne de Santiago del Estero.

«Es algo que se veía venir. Hace mucho que la Federación está en retroceso y en algunos casos cuando llega a los lugares de trabajo es peor porque llega con lúmpenes», le dijeron fuentes del sector a InfoGremiales. Fanático de Boca, siempre se rumoreó su vinculación con la barra. No hay certezas sobre esas acusaciones, pero si parece haber un quiebre en la relación con las bases y los dirigentes intermedios.
Fantini supo ser un peso pesado en el sector. A pesar de que fue reelecto en su sindicato de base de Rosario este año y de que tiene mandato hasta 2030, ya se escuchan voces cuestionando sus manejos en sus propios pagos. Ahora deberá manejar la «crisis» y administrar una salida ordenada para que no se genere el efecto «Puerta 12» entre el resto de los integrantes.




