Despiden a 140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional y amenazan con 100 bajas más

En medio de una alerta amarilla de tormenta y con miles de usuarios sin suministro eléctrico en el AMBA, el Gobierno anunció a 140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional que están despedidos. La medida afecta especialmente a la sede central ubicada en la Ciudad de Buenos Aires y reaviva las advertencias gremiales sobre el impacto en áreas clave como los pronósticos y sistemas de alerta, en un organismo con una dotación ya reducida.

El Gobierno nacional avanzó con 140 despidos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), de los cuales 60 corresponden a la sede central, lo que representa entre el 20% y el 25% del personal de esa dependencia. La medida profundiza la incertidumbre dentro del organismo, donde además se mantiene latente la posibilidad de otras 100 desvinculaciones antes de noviembre a través de retiros voluntarios y jubilaciones.

La decisión reavivó las alertas que ya habían sido planteadas meses atrás por trabajadores nucleados en ATE, quienes advertían sobre un posible ajuste en la planta del organismo, dependiente del Ministerio de Defensa. En marzo, desde el sector gremial señalaban que el SMN contaba con alrededor de 900 empleados, lejos de los 1200 que se consideran necesarios para funcionar con normalidad, y que cualquier recorte significativo podía comprometer su funcionamiento.

“Por el momento es una amenaza de despidos masivos. La cantidad de trabajadores está muy por debajo de la planta óptima y cualquier despido hace que el servicio no pueda llevarse a cabo. Es muy preocupante”, había advertido en aquel momento la delegada sindical Silvina Romano. Sus declaraciones se enmarcaban en un contexto de creciente preocupación por el sostenimiento de áreas clave.

Entre las funciones que podrían verse afectadas se encuentran el monitoreo climático, la elaboración de pronósticos y los sistemas de alerta temprana, considerados esenciales para la seguridad aérea, la producción agropecuaria y la prevención de desastres naturales. Según los trabajadores, varias dependencias ya operaban con dotaciones mínimas y dependían de horas extras para garantizar la continuidad del servicio.

Además, desde el gremio cuestionaron la falta de precisiones oficiales sobre el alcance del ajuste y el futuro del organismo. “Habría que preguntarle al Gobierno cómo lo reemplazarían. Hoy por hoy no existe un servicio meteorológico que no esté gestionado por el Estado”, había señalado Romano, poniendo en duda la viabilidad de una eventual reestructuración.

Con los despidos ya concretados y nuevas reducciones en evaluación, la preocupación se intensifica entre los trabajadores, que reclaman garantías sobre la continuidad laboral y advierten sobre el impacto que podría tener el achicamiento del SMN en un servicio considerado estratégico para cualquier país.