La firma dfac, que apostaba a un modelo de producción local de calidad y venta directa sin intermediarios, no logró sostener su actividad ante la pérdida de clientes frente al avance de productos importados en el mercado, tras la apertura decidida por el Gobierno nacional.
La marca argentina de indumentaria básica dfac anunció el cierre definitivo de sus operaciones a apenas dos años de su lanzamiento en medio del fuerte deterioro de la industria textil local. La empresa comunicó la decisión a través de sus redes sociales con un video y confirmó el inicio de una liquidación total de su stock.
En su mensaje, la firma explicó que el principal motivo del cierre fue la pérdida de sus clientes, quienes optaron por reemplazar la producción nacional con productos importados. “Llegó diciembre de 2025. Las marcas con las que trabajábamos pasaron a importar y no tuvimos más opción que cerrar nuestra fábrica”, señalaron desde la compañía.
dfac es la sigla de “De Fábrica al Consumidor” y había apostado a un modelo de negocio basado en la integración vertical y la eliminación de intermediarios. Producía remeras, medias, buzos, joggings y ropa interior en colores básicos, con el objetivo de ofrecer precios competitivos sin resignar calidad, mediante la venta directa al público.

El esquema productivo incluía el hilado, el tejido y la confección de las prendas dentro de la propia empresa, mientras que la tintorería era el único proceso tercerizado. La firma operaba en varias provincias, con presencia en Tucumán, Catamarca, La Rioja y Buenos Aires, y utilizaba algodón proveniente de Chaco y Santiago del Estero bajo certificación ARA.
Sin embargo, el cambio en el escenario económico obligó a revisar el modelo. La empresa evaluó alternativas como la tercerización de la producción o la importación de productos, pero ninguna resultó viable. Finalmente, decidió discontinuar la actividad y avanzar con el cierre definitivo.
El caso de dfac se inscribe en una crisis más amplia del sector textil. Según datos del INDEC, la producción de textiles, prendas de vestir, cuero y calzado registró una caída interanual del 22,6% en febrero.




