El sindicato que representa a trabajadores del caucho SOCAYA denunció la intransigencia de las cámaras empresarias en la paritaria del sector y advirtió que podría profundizar las medidas de fuerza si no hay una recomposición salarial que acompañe la inflación. “Los trabajadores no somos la variable de ajuste”, advirtieron.
El Sindicato Obrero del Caucho, Anexos y Afines (SOCAYA) denunció la falta de acuerdo en paritarias, cuestionó a la cúpula empresarial de la Federación Argentina de la Industria del Caucho (FAIC) y advirtió que profundizará las medidas si no hay una recomposición salarial acorde a la inflación. Así, la Comisión Directiva Nacional de SOCAYA informó que los trabajadores del sector del caucho se declararon en estado de alerta y movilización.
Desde el sindicato señalaron que la parte empresarial “ha faltado a su palabra” y cuestionaron que, pese al “constante y brutal aumento de los precios en los rubros del consumo básico”, el sector se niega a acompañar la inflación en la negociación salarial. En ese sentido, remarcaron que existe “una diferencia sustancial e inaceptable entre la realidad económica y lo que pretenden imponer en la mesa de negociación”, y subrayaron: “los trabajadores no somos la variable de ajuste”.
Asimismo, destacaron que el gremio ha mantenido una postura de diálogo, proponiendo alternativas como la incorporación de sumas no remunerativas, entendiendo que se trata de “un esquema que la cámara podría acompañar sin mayores dificultades”. Sin embargo, denunciaron una “intransigencia total” por parte del sector empresario, al que acusaron de no atender los reclamos pese a que la recomposición salarial solicitada es “claramente justa e indispensable para cubrir mínimamente los gastos esenciales”.

En el comunicado también reafirmaron que los trabajadores apuestan a la paz social y a la conservación de los puestos de trabajo, aunque advirtieron que esta debe darse “dentro de pautas justas y equitativas”, las cuales —según indicaron— hoy están siendo “desconocidas y pisoteadas” por el sector empleador.
Frente a este escenario, desde SOCAYA aseguraron que “se acabó la paciencia” y oficializaron el estado de alerta y movilización. “No vamos a aflojar hasta lograr recomponer nuestros ingresos en niveles acordes, y no vamos a tolerar la indudable pérdida del poder adquisitivo de nuestros salarios”, expresaron.
Por último, advirtieron que, de persistir la postura de la FAIC, las medidas gremiales se irán profundizando. “Con el salario de los trabajadores y el plato de comida de la familia cauchera no se juega”, afirmaron.




