«Es una cosa de locos que un dirigente gremial dé los dos senadores para aprobar una reforma laboral», había advertido Pablo Moyano sobre la actitud de Claudio Vidal y sus representantes en en Senado. El petrolero mandó a votar en contra
«Nosotros, desde el Bloque Por Santa Cruz, no vamos a votar en contra de los trabajadores», aseguró sobre el final de su alocución José María Carambia y despejó el clima de duda sobre el posicionamiento de Claudio Vidal y su espacio respecto del proyecto de Reforma Laboral libertaria.
Y agregó: «Entendemos que la esencia de la ley es afectar los derechos del trabajador». Un mensaje que pareció llegar directo al corazón de Azopardo. Es que desde la CGT había mucha expectativa respecto de Vidal.
En la previa había sido Pablo Moyano el que había puesto la lupa en el santacruceño: «Hay cuatro senadores que faltan para el rechazo total y uno de los que no darían sus senadores para rechazarla es Caludio Vidal, que viene del movimiento obrero», se había quejado.

El camionero había profundizado en esa línea: «Una cosa de locos que un dirigente gremial dé los dos senadores para aprobar una reforma laboral que viene a sacarle un montón de derechos a los trabajadores».
Vidal viene de conducir el Sindicato de Petroleros de Santa Cruz, una de las estructuras más potentes de la Provincia y de la patagonia que le permitió catapultarse como figura con proyección local, primero, y provincial después.




