Alarma en las pymes metalúrgicas santafesinas por la alta ociosidad: «Este modelo de apertura, definitivamente, genera pérdida de fuentes laborales»

Una encuesta de la Federación de la Industria de Santa Fe revela que más del 45% de la capacidad instalada de las pymes metalúrgicas está ociosa y que tres de cada cuatro empresas están peor que hace un año. Desde el sector advierten que la apertura comercial, las asimetrías con países vecinos y la falta de expectativas agravan la caída de la actividad y del empleo.

El panorama para las pequeñas y medianas empresas metalúrgicas de Santa Fe es cada vez más complejo. Así lo revela una encuesta reciente de la Federación de la Industria de la Provincia de Santa Fe (FISFE), que advierte sobre una fuerte caída de la actividad, elevados niveles de capacidad ociosa y un clima de creciente incertidumbre hacia el futuro.

Según explicó el tesorero de la entidad, Mariano Ferrazini, “las fábricas tienen más del 45% de sus instalaciones ociosas” y tres de cada cuatro pymes aseguran que su situación en 2025 fue peor que la del año anterior. “El 75% de las ramas industriales está peor que un año atrás”, remarcó el dirigente a In Santa Fe, al describir el impacto del actual modelo económico sobre la industria santafesina.

En ese contexto, la política de apertura comercial impulsada por el Gobierno nacional aparece como uno de los principales factores de preocupación para el sector. Ferrazini sostuvo que “a las industrias santafesinas les va mal con este modelo” y cuestionó lo que definió como “simplificaciones brutales” en el análisis oficial. “Hoy tenemos problemas para generar oferta a gran escala y eso genera una fuerte asimetría con países con los que existe una apertura indiscriminada”, señaló al mismo medio.

Como ejemplo, el dirigente comparó la situación local con la de países vecinos. “Paraguay paga solo el 10% de IVA, mientras que en Argentina es del 21%, y las cargas laborales son aproximadamente la mitad”, explicó. Para FISFE, si bien competir es necesario, “este modelo de apertura, definitivamente, genera pérdida de fuentes laborales”.

La preocupación se profundiza al observar la evolución del empleo. A nivel nacional, los datos indican que la caída del trabajo registrado se acelera a un ritmo de unos 4.000 puestos perdidos por mes. En Santa Fe no existen cifras oficiales consolidadas, pero Ferrazini estimó que la provincia representa alrededor del 10% de esa pérdida total. “Hay una clara falta de expectativas a futuro”, advirtió.

En relación con el proyecto de reforma laboral que el oficialismo impulsa en el Senado, desde FISFE reconocen que una actualización del marco normativo es necesaria, aunque advierten que no será suficiente por sí sola. “La modernización de la legislación del trabajo es necesaria, pero solo una ley no va a generar más puestos ni más ocupación”, afirmó Ferrazini, quien también señaló el crecimiento sostenido de la litigiosidad laboral en el país.

Desde la federación industrial apoyan una reforma, pero reclaman que se construya con amplios consensos. “Es fundamental evitar la judicialización futura de las medidas que se adopten, porque eso podría hacer retroceder todas las decisiones que se voten”, concluyó el dirigente.