La líder del Movimiento Empresarial Antibloqueos, Verónica Razzini, había abandonado la bancada amarilla del PRO para conformar el bloque “Futuro y Libertad”. Meses después de esa escala, se sumó a las filas de La Libertad Avanza. Fue parte de la avanzada antisindical y ahora recala en la aristocracia libertaria.
La diputada nacional por Santa Fe Verónica Razzini, quien junto a su comprovinciano Gabriel Chumpitaz había abandonado la bancada del PRO para conformar el bloque “Futuro y Libertad”, terminó el giro y confirmó que se sumarán a La Libertad Avanza.
“Vengo trabajando con Patricia Bullrich desde el movimiento antibloqueos desde hace tiempo. También venimos trabajando con el equipo de Julio Cordero en la modernización laboral que aprobamos en la Ley Bases, y también con el equipo de Federico Sturzenegger en mi proyecto de actualización de Créditos Laborales. Desde el comienzo somos aliados, por eso decidí aceptar la invitación a formar parte del equipo”, explicó Razzini a Infobae.
Con esta incorporación, el bloque oficialista quedará con 92 diputados, muy cerca del Fuerza Patria, que tiene 96

Razzini había saltado a la política desde el sector privado. Junto a sus dos hermanos dirigía el Grupo Razzini, una empresa de distribución de materiales de construcción que había sido fundada por su abuelo en la ciudad de Rosario hace 60 años y manejada luego por su padre.
Se hizo conocida por liderar el Movimiento Empresarial Antibloqueos, una fuerza de choque judicial antisindical cercana al PRO. Eso le valió su candidatura en las elecciones de 2023 con mandato hasta 2027.
Como era de esperarse, Razzini explicó que uno de sus primeros objetivos en el bloque libertario será impulsar la reforma laboral, que la Casa Rosada espera aprobar durante las sesiones extraordinarias de febrero. De hecho, Razzini ya estuvo participando de las “mesas técnicas” donde comenzó a confeccionarse el borrador del proyecto.




