jueves, diciembre 1

Tras el aumento del 53% conseguido para los trabajadores autoconvocados de la salud neuquinos, despidieron a un camillero por hacer paro

En Neuquén, trabajadoras y trabajadores de la Salud lograron que el gobierno les mejore el salario a través de medidas de acción directa como paros y 21 días de piquete en la zona de Vaca Muerta. Ahora denuncian que son víctimas de persecución.

En el Hospital Heller, se organizaron los Camilleros Autoconvocados para protestar por condiciones laborales y de salario. Entre ellos estaba Guillermo Aigo quien recibió el telegrama de despido este miércoles 26 de mayo.

Esos trabajadores fueron parte de un potente movimiento autoconvocado que sostuvo cortes de rutas y protestas por semanas y que lograron una recomposición salarial del 53%,

Según se puede leer en el documento que difundió Infonews, al camillero lo acusan de “viralizar en las redes sociales” para “su propio beneficio”, para “ser reconocido”, haciendo “uso de esta situación de emergencia sanitaria”.

Desde el facebook de Autoconvocadxs Hospital Heller comunicaron: «Es un despido ilegal y persecutorio que lo único que busca es callar y poner una mordaza a quienes denunciamos el vaciamiento de los hospitales y centros de salud» y aseguran que «lo despiden por denunciar la precarización laboral y el abandono que sufren los tercerizados. Nunca faltó a su desempeño ni abandonó su lugar de trabajo».

La lucha de las y los trabajadores de salud de Neuquén fue extrema pero tuvo resultados positivos como el aumento salarial del 53,09%. Sin embargo, parece que hoy quieren perseguir y castigar a quienes sostuvieron las protestas.

«Es criminal que en medio del colapso sanitario se despidan trabajadores de la primera línea que vienen poniendo el cuerpo al sostenimiento de los hospitales poniendo en riesgo su salud y la de la población», resaltaron.

Desde Autoconvocadxs Hospital Heller exigen la inmediata reincorporación de Guillermo Aigo y el cese de las persecuciones a los trabajadores y trabajadoras de la primera línea.

«A la primera línea se la cuida, no se la ataca. El Gobierno es responsable de garantizar las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras de la salud para garantizar una atención de calidad a la población. Luchar es un derecho. Basta de persecución a quienes defendemos nuestros derechos y el derecho a la salud de la población», concluyeron.