Trabajador de FATE desmintió la toma de la planta y reclamó diálogo para la continuidad laboral: “Dicen que no hay materia prima y que las máquinas no funcionan, y es falso”

Alejandro Assumma, uno de los operarios cesanteados de FATE, aseguró que no existe una toma de la planta sino una permanencia pacífica en reclamo de tareas productivas. Denunció que la empresa no acata la conciliación obligatoria y advirtió sobre el impacto social que afecta a unas 1.500 familias vinculadas a la fábrica. El trabajador además deslizó que el día siguiente a la audiencia vence la protección anti-dumping para la importación de láminas de aluminio y como el dueño de FATE también es dueño de Aluar, crecen las especulaciones sobre una pulseada con el Gobierno: “Lo que sé es que los trabajadores siempre somos los más perjudicados”.

Alejandro Assumma, uno de los trabajadores despedidos de FATE, aseguró que la planta no se encuentra tomada y que los operarios realizan una “permanencia pacífica” en un espacio reducido, y hay personal que entra y sale de la planta, mientras esperan una instancia de diálogo que garantice la continuidad laboral.

En declaraciones a AM 530, el trabajador explicó que el conflicto continúa sin avances tras la audiencia celebrada el lunes en el Ministerio de Capital Humano, que pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo 4 de marzo.

“La planta no está tomada. Ocupamos un espacio de 10 metros cuadrados en un predio de 40 hectáreas. Hay seguridad, camioneros y escribanos que entran y salen. Estamos esperando un canal que aporte una solución productiva”, afirmó.

Según Assumma, el objetivo de la audiencia era que la empresa acatara la conciliación obligatoria y asignara tareas productivas a los trabajadores despedidos. Sin embargo, denunció que la firma “se sigue negando” y que plantea condiciones que los empleados consideran imposibles de cumplir.

“El Gobierno solo se comunica en las audiencias. Después publica comunicados diciendo que intenta cuidar la industria, pero no es lo que se refleja en las políticas que lleva adelante”, sostuvo. También señaló que no mantienen contacto directo con el dueño de la compañía, Javier Madanes Quintanilla, sino con negociadores designados por la empresa.

El trabajador vinculó los despidos con el contexto de discusión de la reforma laboral y con recientes medidas económicas que afectan al sector industrial. Recordó que durante la gestión de Alberto Fernández se había establecido un arancel para la importación de aluminio en láminas delgadas y advirtió que la protección anti-dumping vigente vencería un día después de la próxima audiencia en Capital Humano, el 5 de marzo.

“Yo puedo especular muchas cosas pero lo que sé es que los trabajadores siempre somos los más perjudicados”, expresó.

Además, rechazó la versión empresarial sobre la falta de insumos y el supuesto mal funcionamiento de las máquinas. “Dicen que no hay materia prima y que las máquinas no funcionan, y es falso”, aseguró.

El conflicto afecta, según precisó, a unos 920 operarios y mecánicos directos y a alrededor de 400 trabajadores tercerizados, lo que eleva el total a cerca de 1.500 personas vinculadas a la planta.

Assumma destacó el respaldo de la CGT Zona Norte y la organización de distintas actividades para visibilizar el reclamo. El domingo, señaló, se realizó un festival que convocó a unas 20.000 personas.

“Este barrio surgió a partir de FATE. Popularmente se lo conoce como barrio FATE. No somos solo trabajadores, hay muchas familias detrás de esta situación”, remarcó.

Mientras tanto, la empresa fue citada tanto por autoridades provinciales como nacionales. Según el trabajador, en la instancia convocada por la provincia no se presentó y fue intimada a comparecer. Los empleados reclaman una mesa de diálogo que permita garantizar la continuidad productiva y preservar los puestos de trabajo.