La empresa centenaria Rigolleau enfrenta un escenario complejo marcado por pérdidas millonarias, caída de ventas y retracción de exportaciones. Mientras mantiene sus líneas industriales estratégicas, opta por importar productos de menor valor agregado para reducir costos y sostener su competitividad.
La histórica empresa vidriera Rigolleau, considerada la principal productora de vidrio de Argentina, atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. La compañía, con sede en Berazategui y más de 120 años de trayectoria industrial, decidió reducir parte de su producción local y comenzar a importar productos terminados desde China como estrategia para afrontar las pérdidas económicas registradas en los últimos años.
La decisión se produce en un contexto marcado por la fuerte caída del consumo interno, la disminución de exportaciones y el incremento de la competencia con productos importados que, según fuentes del sector, llegan al país con costos más competitivos que la producción nacional.
Durante el último año, Rigolleau apagó tres de sus hornos de producción, una medida que refleja la contracción de la actividad industrial dentro de la planta. Como consecuencia, la empresa redujo su plantilla en aproximadamente 100 trabajadores, lo que generó preocupación entre los empleados sobre la posibilidad de nuevos recortes.
No obstante, según información que recibió InfoGremiales, por el momento no habrían despidos adicionales previstos de forma inmediata. La compañía estaría enfocando su reestructuración principalmente en la reconversión de algunas líneas de negocio, especialmente las vinculadas a productos de uso doméstico y vajilla, cuya fabricación resulta actualmente más costosa a nivel local que su importación con embalaje incluido.

Los balances de la propia empresa reflejan el deterioro de su situación financiera. Durante 2025, Rigolleau registró una pérdida neta de 5.596 millones de pesos, más del doble de los 2.599 millones de pesos negativos registrados el año anterior.
En paralelo, las ventas totales alcanzaron los 112.088 millones de pesos, lo que representa una caída real del 19 % en comparación con el ejercicio previo. En términos productivos, la firma despachó 117.452 toneladas de vidrio, un 11 % menos en la comparación interanual, mientras que la producción total fue de 114.305 toneladas.
Actualmente, la compañía opera con cerca del 60 % de su capacidad instalada, un indicador que evidencia el freno en la actividad.
Otro de los factores que impactaron en el desempeño de la empresa fue la caída de las exportaciones. Según datos de la compañía, las ventas al exterior registraron una baja interanual del 37,8 %, profundizando el escenario adverso.
A pesar de este contexto, Rigolleau mantiene activas sus líneas estratégicas vinculadas a la producción de envases para las industrias farmacéutica y alimentaria, segmentos que continúan mostrando niveles de demanda más estables.
Fundada hace más de un siglo, Rigolleau representa uno de los emblemas históricos de la industria nacional del vidrio. Sin embargo, el actual escenario económico y comercial plantea desafíos para su sostenibilidad productiva.




