Productores yerbateros de Misiones denunciaron que el precio que reciben por la hoja verde no cubre ni los costos de cosecha y transporte. Advierten que podrían ir a un paro desde marzo y alertan sobre un posible desabastecimiento en medio de una crisis que califican como “terminal”. “Hoy estamos peor que en el 2001”, afirmó un productor.
La crisis de la industria yerbatera en la provincia de Misiones se profundiza y los productores alertan sobre un escenario de quebranto generalizado. “Estamos prácticamente en una agonía total”, afirmó Ángel “Cacho” Ozeñuk, productor del sector, en declaraciones a Radio 750.
El referente yerbatero aseguró que el precio que reciben por el kilo de hoja verde es tan bajo que, en muchos casos, no alcanza siquiera para cubrir los costos básicos de traslado y cosecha. “No cierran los números por ningún lado. Si se va al campo a trabajar, hay que poner plata del bolsillo para ir y venir”, explicó.
Según detalló Ozeñuk, en abril de 2024 los productores cobraban 245 pesos por kilo de hoja verde al contado. En la actualidad, afirmó, perciben apenas 70 pesos en planta y con cheques a 120 días, lo que implica, según su cálculo, una pérdida nominal de 170 pesos por kilo, en un contexto de alta inflación.

“Hoy estamos peor que en el 2001”, sostuvo el productor, quien anticipó que el sector analiza convocar a un paro a partir de marzo. De concretarse, advirtió, podría generarse un desabastecimiento de hoja verde.
El dirigente rural vinculó la situación con el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y cuestionó la falta de medidas para sostener a la actividad, a la que definió como “la economía madre” de Misiones.
Ozeñuk también apuntó contra la conducción del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), al considerar que carece de herramientas y autoridad para intervenir en defensa del productor. “Es un sueldo más que pagan los consumidores. Pero para ayudar al productor no hay nada de nada”, afirmó.
En ese marco, insistió en que el sector atraviesa una situación límite. “Nos soltaron la mano desde el Gobierno nacional. Ahora ven que nos estamos muriendo y no son capaces de traer un oxígeno”, graficó.
La advertencia de los productores se suma a otras voces del interior productivo que reclaman medidas urgentes para sostener las economías regionales frente a la caída de precios y el aumento de costos.




