martes, octubre 26

Pablo Moyano: «Para Clarín, La Nación y otros, los monstruos de Argentina son Cristina y los Moyano. Más allá de las diferencias que tuvimos, ella y nosotros somos los que enfrentamos al poder»

Por Luis Autalán @luisautalan / Fotografía Ariel Gaspardi Bajó dos cambios de una ofensiva fuerte hacia la CGT y algunos funcionarios del Gobierno. Pablo Moyano encara la unidad en Azopardo y la CATT «porque el 14 de noviembre están en juego dos modelos de país». Postergando diferencias avisa que si gana la derecha «no habrá tu tía», Pablo Moyano -con serenidad- cree que es posible revertir la derrota en las PASO y remarcó que su relación con el «Chiqui» Tapia no tiene punto de retorno. Párrafos de ácido para Mauricio Macri y asociados, coincidencias y diálogo fluído con Máximo Kirchner y La Cámpora.

Luce más delgado y sonriente que en la última charla presencial que mantuvimos antes de 2020, Pablo Moyano el secretario Adjunto de Camioneros y vicepresidente del Club Atlético Independiente con picardía nos recuerda la paternidad Roja en el historial de partidos jugados ante Racing, ofrece café y agua mineral. Admite que perdió kilos por una mejor alimentación con pollo y verduras, «también por correr en la cinta, jugar al fútbol en un equipo con delegados». Reconoce que alista a los más hábiles para que lo ayuden a convertir goles y acota que también practica boxeo. «Pero la cabeza no para nunca», admite resignado.

El semblante y buen humor se conjugan con la serenidad para estos estos días de terremotos políticos en el oficialismo. A tal punto que destaca cuál es su cable a tierra, anticipándose a una pregunta de InfoGremiales. «Estar con mi pareja, mis hijos, mis dos bebés, es disfrutar el tiempo, son fundamentales en mi vida». Seis hijos que mencionó de mayor a menor, Facundo (23), Micaela (21) Nicolás (18), Delfina (18), Isabella (2 años y 6 meses) y Mateo (2 meses y 15 días). No pudo ocultar orgullo y emoción porque Nicolás se fue hace un mes a jugar al Elche de España. «Tengo los días y las horas contadas de cuánto hace que no lo veo. ¡Y encima mirá los colores del Elche!!!» y apunta a la casaca del club español -verde y blanca- como la de Camioneros. En algunas horas estará en UPCN sentado con la mesa chica de la CGT para tratar de lograr la alquimia para la unidad desde el 11 de noviembre. Y es momento de encender el grabador y registrar la charla:

-Días después de la derrota de Daniel Scioli en las elecciones 2015, el secretario General de Udocba Miguel Díaz, le dijo a BAE Negocios que la futura CGT lo tenía que tener a usted como Secretario General. Hugo Moyano lo agradeció y sostuvo que no era su tiempo…

-Uhh, qué fuerte es recordar eso. Dejame primero rendirle un homenaje al compañero y amigo Miguel Ángel Díaz. Alguien que siempre, en las buenas y sobre todo en las malas, estuvo al lado de Hugo Moyano y de nosotros. Todo mi agradecimiento para él, en su memoria y a los suyos.

“Lo que tenemos que tener muy claro es que si existe una CGT para no lograr resultados, para que no te escuche el Gobierno y no te den pelota los empresarios, eso no le sirve a nadie”

Pablo Moyano

-En la última charla que tuve con Díaz me recalcó que para él éste 2021 es tu momento.

-Pasaron casi 6 años de aquellas declaraciones del compañero de Udocba donde me propuso, y uno aprendió de esa experiencia, estuve casi un año en aquella CGT que asumió en 2016, y a cargo de la secretaría gremial. Creo que hicimos un trabajo importante en las regionales, sobre todo para acercarnos a los dirigentes que muchas veces no eran y no son escuchados. En ese momento arrancó la ofensiva de Mauricio Macri y Jorge Triaca por la reforma laboral. Nos fuimos y nació la resistencia, la Corriente Federal, también el Frente Sindical y esa reforma fue la única ley que intentó llevar adelante el macrismo pero no la pudieron aprobar en el Congreso.

Creo que hoy no son importantes los nombres o candidatos para la CGT, hubo un paso importante en el Comité Central Confederal (CCC), dejamos de lado las diferencias que tenemos con algunos dirigentes para recorrer el camino a la unidad. Ya sea con un secretario general, con 2 o con 3. Lo importante hoy son los planes que podamos tener para generar empleo, terminar con el trabajo en negro, que los dirigentes del interior tengan la participación que merecen, entre otros temas. Si tenemos que asumir alguna responsabilidad, lo haremos, caso contrario ocuparemos el lugar que sea necesario. Lo que tenemos que tener muy claro es que si hay CGT para no lograr resultados, que no te escuche el Gobierno y no te den pelota los empresarios, eso no le sirve a nadie. Ahora una CGT con la mayor cantidad de dirigentes sindicales adentro, que tenga el respeto de los trabajadores, escuchada por el Gobierno y muy especialmente a la que los empresarios les brinden las respuestas que corresponden, bienvenida sea.

-¿Ve más probable un nuevo triunvirato que un secretario general en Azopardo?

-Hay charlas con los dirigentes que están a cargo en la CGT, con los compañeros del Semun que lidera Sergio Sasia, con la Corriente Federal y con nuestro Frente Sindical. Ninguna postura tiene el consenso total, el cual sería el ideal para consagrar un sólo secretario general como lo establece el estatuto. No sabemos a esta altura si será 1, serán 2 o 3. Lo importante es que vamos coincidiendo en que hoy, más que nunca, es necesaria la unidad. Y vos sabés que las cosas se van a ir acomodando con el correr de los días. El primer paso fue el Confederal y eso sigue en las conversaciones que se desarrollan en estos días.

-Tomando como ejemplo al Club Atlético Independiente, donde incluso antiperonistas y antimoyanistas pedían la llegada de ustedes para rescatar al club. ¿Piensa que sucede algo similar en la CGT, porque sin ustedes se los van a llevar puestos?

-Es que no se van a llevar puestos a los dirigentes, se pueden llegar a llevar puestos a los trabajadores y trabajadoras. Los dirigentes estamos de paso. Más allá de eso creo que todos hemos madurado y los trabajadores necesitan de todos, hablo de todo el Movimiento Obrero. Fijate que la derecha ya ni siquiera disimula. En campaña dicen que si ganan ellos van a sacar las indemnizaciones por despidos, después vendrán por el aguinaldo y más. No se dan por vencidos pese a todo lo que les rechazamos en 2016. Siguen insistiendo con las recetas del FMI, los grandes grupos económicos, los grupos medíaticos concentrados, vienen por los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Y te repito, los dirigentes estamos de paso.

-Jaime Durán Barba dijo que “los camioneros van a desaparecer” y no parece casual la profecía, se están desarrollando sistemas de conducción automática…

-Ese es un inútil, la misma gente de su partido, como Elisa Carrió, lo defenestró. Este tipo, ellos, la derecha que te nombré, se referencian en los grandes países de Europa. Habría que decirle a este papanata, que Inglaterra, uno de los principales países del mundo, está pidiendo 100.000 camioneros, Europa necesita 400.000, y no es casualidad, la actividad del transporte es fundamental y estratégica.

Soy vicepresidente de la Federación Internacional del Transporte (IFT), allí el otro día  analizábamos videos donde se reporta esa necesidad de trabajadores en los países desarrollados. Y Durán Barba diciendo barbaridades sin pudor, es increíble. No entiende la verdadera realidad. Si hablamos de nuestro país todavía resta mejorar la infraestructura, las rutas y más. Esa profecía es una payasada más de un tipo que en realidad no te hace reír.

“Los dirigentes sindicales no podemos cometer el error de fracturar la CATT. Hay conversaciones con los diferentes sectores que la integramos para llegar con una lista de unidad al 7 de octubre, el día de las elecciones en esa confederación”

¿El proyecto del transporte polimodal del Gobierno y que Camioneros tracciona con el titular de la Unión Ferroviaria Sergio Sasia, es el camino?

-Por supuesto. Nosotros hicimos una alianza con el ferrocarril, incluso más allá de la clásica e histórica controversia de camiones y trenes en cuanto a cargas. Hoy apreciamos un cambio de modalidades, más allá de que en la logística siempre termina siendo fundamental el camión. Creemos que el transporte polimodal va a generar más puestos de trabajo, para ferroviarios y camioneros, el desarrollo de las economías regionales, la optimización de los sistemas de transporte y más. Te aseguro que ni los trenes ni los camiones vamos a perder volumen de actividad ni mucho menos los derechos de nuestros trabajadores que les asisten por los convenios.

-Con Sasia desarrollan estrategias conjuntas también para la CATT y la CGT.

-Habíamos hablado con él un par de veces nada más. A partir de este proyecto de transporte polimodal, por el cual en los próximos días habrá novedades importantes, fuimos logrando una muy buena relación, charlamos mucho sobre cada actividad incluyó a la CATT y a la CGT, por supuesto. Ese vínculo incluyen coincidencias sobre capacitación de los compañeros, este proyecto polimodal y desde ya una renovación dirigencial. Siempre bajo la premisa que no se trata de descartar ni de tirar por la ventana a nadie. Con Sasia coincidimos en que es necesaria la renovación natural como progresiva, porque hay dirigentes jóvenes que trabajan muy bien.

-Ahora, la renovación sindical es tan complicada como lograr la unidad de la CGT…

-Mirá, cuando Hugo Moyano dijo “se cumplió mi ciclo” dejó su lugar en la CGT para otros compañeros y volvió a nuestro sindicato.

-Usted no quería que él dejara la secretaría general en Azopardo

-Bueno, pero también era muy necesaria su presencia en nuestro gremio. Fijate que estuvo 12 años en la CGT. Ningún otro dirigente completó un tramo tan extenso y continuado en esa responsabilidad. Insisto en resaltar su actitud para decir que se había cumplido un ciclo, dar un paso al costado y regresar a Camioneros que es su casa.

-Usted vislumbra la unidad de la CGT, antes están las elecciones en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT). ¿También aprecia que habrá unidad allí?

-Me parece que sí, porque los dirigentes sindicales no podemos cometer el error de fracturar la CATT. Hay conversaciones permanentes con los diferentes sectores del transporte que la integramos para llegar con una lista de unidad en las elecciones del 7 de octubre.

“La derecha ya ni siquiera disimula. En campaña dicen que si ganan van a sacar las indemnizaciones por despidos, después vendrán por el aguinaldo y más. No se dan por vencidos con todo lo que les rechazamos en 2016. Vienen por los derechos de los trabajadores y trabajadoras”

-Hay un mito instalado en que Camioneros y Moyano absorben a sus aliados y les restan capacidad de maniobra. Lo admiten algunos integrantes del Fresimona en voz baja…

-No creo que sea así, todo lo contrario, cuando Hugo fue Secretario General de la CGT en uno de sus mandatos la mayoría de las organizaciones que integraban el moyanismo eran gremios pequeños. Él trabajó para que tuvieran real identidad, peso y reivindicaciones algunos sindicatos con muy pocos afiliados.

Lo importante es lo que dicen los trabajadores y trabajadoras, a vos te consta que muchos quisieran pertenecer a nuestra organización. Y no se trata de que hagamos bloqueos, como dice el diario Clarín, sino que en cada oportunidad donde hay un conflicto, estamos con los laburantes. Eso es lo que hemos aprendido de nuestro secretario general todos, hasta los delegados de base. Está comprobado de Ushuaia a La Quiaca y es desde 1987 cuando Hugo asumió como titular que esa construcción no es una casualidad.

-¿Cuánto de estrategia y cuánto de temperamento hay en usted?

-El temperamento lo vas a volver a ver cuando vengan a atacar y a sacarles los derechos a los trabajadores. Porque si vuelve la derecha, los derechos adquiridos del laburante los vamos a defender en las urnas o en las calles. Hoy toda esa energía la volcamos en militar por la victoria el 14 de noviembre. Que no quede ninguna duda, lo hacemos con todas nuestras fuerzas. Hoy hay que defender a este Gobierno, que es el nuestro. Más allá de los errores y macanas que han cometido que son muchísimas

-Carlos Minucci de Apsee le dijo a InfoGremiales que si lo dejan a usted al mando de Azopardo: “La CGT de los Argentinos va a quedar chiquita”.

-(risas) Lo leí el domingo, y me sorprendió. Se le fue la mano, un poquito bastante. Exageró por supuesto, pero no deja de ser un reconocimiento de otro compañero.

-Un elogio entre tanta ofensiva que usted recibe también.

-Y sí, por eso me río. Fue una caricia reconfortante. Seguro que el compañero Minucci quiso expresar su valoración al trabajo nuestro, de equipo, el que no sale en los medios. La labor gremial y social porque estamos haciendo casi 150 ollas de comida por fin de semana, por ejemplo. Ojalá que pronto no tengamos que hacerlo porque significará que no hace falta y será porque la gente estará un poquito mejor. Es un trabajo social que no se ve y refleja el compañerismo, porque no hay dudas que si un compañero o una compañera nos necesita uno tiene que estar presente.

-Y hablando de otros elogios, de palmadas en la espalda, hablemos de “los amigos del campeón” ¿También le tocó sufrir ese fenómeno?

-Si, por supuesto, tanto en el ámbito gremial como también en el fútbol. Lo importante es que uno los fue descartando. Hoy la gente que nos acompaña como los delegados, los laburantes, están siempre y mucho más en los momentos difíciles. Eso está por encima de cualquier otro disgusto.  Y a esa conclusión llegás por la experiencia. Por eso, como vos me dijiste me ves más tranquilo. Rodeado de buena gente, más allá de que todos cometemos errores o hacemos macanas, trabajamos para mejorar la calidad de vida de los laburantes.

-Macanas y errores. ¿Si le pido que diga uno que cometió y le gustaría poder corregir?

-Uhh, muchos. (breve pausa y silencio) Quizás haber tomado alguna medida en un conflicto, un tanto intempestivamente y que se podría haber solucionado de otra forma.

“Hay que apuntar al 14 de noviembre, a las elecciones. Decidimos hacer 6.000.000 de volantes que van a entregar nuestros delegados en las rutas, caminos y barrios de todo el país para concientizar: Miren que si perdemos después no hay tu tía. En las elecciones se discuten dos modelos de país”

-Para ubicarla en el tiempo. ¿Pasó en el gobierno de Mauricio Macri o en el de Cristina?

-Hicimos tantos quilombos (risas). Ahora, equivocados o acertados, lo digo seriamente, siempre lo hicimos con el objetivo de lograr cosas a favor de los trabajadores.

-Hugo Moyano asumió que jamás lo pudo convencer de ir a una reunión con Macri.

-No lo conozco, y tengo el orgullo de decir que jamás tuve una charla ni una reunión ni con él ni con Rodríguez Larreta (Horacio). Mirá, en pleno intento para avanzar con la reforma laboral, Diego Santilli le dijo a Hugo: “Mauricio quiere comer con Pablo para bajar los decibeles”. Hugo me dice de esa invitación, que era en la Casa de Gobierno, y le respondí: “No tengo nada que ver con ese tipo”. Macri se ofendió, mucho no me preocupa. (risas) Es una cuestión de piel.

-A propósito de cuestiones de piel. ¿Hay reconciliaciones imposibles en tu vida?

-¿Te referís a otros dirigentes?

-En general, puertas que usted cerró y no volverá a abrir.

-A todos aquellos que hayan atacado a los trabajadores o piensen hacerlo representan una situación irreconciliable. Como también otros que atacaron a Independiente desde la AFA u otros organismos.

-De ahí que los duros términos que usted escribió en sus estados de Whatsapp contra Claudio “Chiqui” Tapia no tuvieron una pizca de casualidad ni fueron un momento de bronca.

-Exacto. Porque él llegó a la AFA gracias a la gestión de Hugo y Grondona (Julio). Así como un jugador desde las inferiores tiene el sueño de jugar en la Selección, o un dirigente sindical ocupar la secretaría general de la CGT, el sueño de un dirigente deportivo es alcanzar la cumbre en la AFA. El se recostó en el macrismo durante el peor momento de nuestra organización sindical, cuando llegaron los allanamientos, las persecusiones y más. Se olvidó de sus orígenes,  y bueno, esa persona hace años que está muerta para mí…

-Tiene hermanos que son hinchas de River Plate. Facundo con otra mirada respecto a la suya sobre aspectos del sindicalismo. O Huguito, que cuando se recibió de abogado hace años, le dijo al diario BAE Negocios que su meta era ser ministro de Trabajo…

-En cuanto a fútbol. ¿Qué decirte? Siempre hay ovejas negras. Y Huguito es el único Moyano que estudió, como dice Hugo. (carcajadas) Soy el mayor, hay una cuestión generacional por cierto, como también podemos tener diferentes miradas. Nada grave. Facundo hizo muchísimas cosas en su gremio, logros para sus trabajadores, hechos concretos e indiscutibles. El se dedicó a la política, algo que respeto, pero que a mí no me interesa.

“Si vuelve la derecha, los derechos adquiridos del laburante los vamos a defender en las urnas o en las calles. Hoy toda esa energía la estamos volcando a militar por una victoria el 14 de noviembre. Hay que defender a este Gobierno, que es el nuestro. Más allá de los errores y macanas que han cometido que son muchos”

-Pero tuvo ofertas al respecto.

-No ahora, pero las tuve para ser candidato a diputado. Dije que no y no me equivoqué. Si salimos de mi oficina y vamos a la planta baja vamos a ver a un montón de laburantes con diferentes reclamos. Escucharlos, atenderlos y solucionar sus problemas es nuestro trabajo. Mientras que la mayoría de los políticos en campaña besan a los chicos, a los abuelos y cuando llegan se olvidan de todo y los ves votando leyes en contra del pueblo que representan. Los dirigentes gremiales por lo general tratamos de estar en el día a día con nuestra gente.

-Hace muchos años Raúl Alfonsín me dijo que el menú de la política y el sindicalismo incluye sapos que no se pueden evitar. ¿Coincide?

-¿Sapos? Dinosaurios te tenés que comer. (carcajadas)

-¿Qué es más difícil ser dirigente sindical o del fútbol?

-En principio parecen roles similares pero no lo son. En el caso del fútbol es todo más ingrato. Cuando agarramos Independiente el club estaba echo mierda, recién ascendido, con un estadio semiabandonado, los predios eran basurales, había sueldos atrasados de los empleados. Asumimos, pusimos manos a la obra y ahora dicen que el estadio dicen está entre los mejores de la Argentina, los predios de las inferiores a nivel europeo y se ganaron dos copas internacionales. Bueno en ese momento comenzó la persecusión del macrismo, los allanamientos, la causa que me inventaron. Por esos motivos y algunos errores, nos desordenamos, tuvimos problemas con los pases de algunos jugadores y la economía del club se descalibró un poco. Ahora se está recuperando, pero asumimos que si no ganás, te van a criticar y condenar.

El sindicalismo te da otras alegrías, por ejemplo cuando lográs un aumento salarial, cuando se recuperan puestos de trabajo perdidos, cuando alguien cobra la indemnización que le corresponde.

-Hugo y usted reconocieron errores en la relación con Cristina y ella también cedió en su parte. ¿En esta crisis del Frente de Todos, incluso para los propios, es el desafío dejar de ver a la vicepresidenta como el centro de todos los males, entre otras variantes?

-Si vos ves hoy Clarín, La Nación, sus radios, sus canales y otros medios nacionales “los monstruos de la República Argentina” son Cristina y los Moyano. Bien, más allá de las diferencias que tuvimos, tanto ella como nosotros somos los que enfrentamos al poder. De allí las persecuciones, las denuncias, las causas inventadas y más, pasando por la Ley de Medios, claro está. Porque los proyectos que ella tenía para modificar la estructura del poder real en este país nunca se los perdonaron ni lo van a hacer. Lo mismo que a Hugo Moyano, porque él ya no discute salarios o convenios de trabajo, sino que discute poder. Y eso tampoco se lo bancan ni perdonan.

Con ella, después de muchos años en una reunión en Smata marcaron el inicio de la unidad para derrotar al macrismo y ahora está el desafío de enfrentar lo que viene que está muy claro en cuanto a la importancia de lo que está en juego, siempre pensando en los trabajadores y trabajadoras.

-En ese plano, no es un dato menor que usted con La Cámpora tiene fluida relación.

-Si, hablo muy seguido con Máximo Kirchner, que es hijo nuestro también. (risas)

-Más allá de la chicana futbolera por la “parternidad” de su Independiente sobre el Racing de Kirchner, hacen carne el “rivales, no enemigos” en el fútbol y propician coincidencias.

-Permitime la broma, hablando en serio, tenemos contacto seguido, muy buena relación y ojalá se pueda superar este clima de diferencias en el Frente de Todos, que ocurrió después de las PASO y todavía no terminó. Hay que apuntar al 14 de noviembre, concentrarnos en las elecciones. Decidimos hacer 6.000.000 de volantes que van a entregar nuestros delegados en las rutas, caminos y barrios de todo el país para concientizar a todos los laburantes sobre algo fundamental: “Miren que si perdemos después no hay tu tía”, como dice la gente, vienen por todo y te lo están diciendo. En estas elecciones se discuten dos modelos de país.

-La postdata de la entrevista es simple: ¿Le duele escuchar a trabajadores y trabajadoras a favor de la derecha. ¿Piensa en qué se equivocaron incluso ustedes para que pase esto?

-Es una cosa de locos, claro que me duele. ¿Qué te parece? Ahora como te dije, los medios que están desde las 6 de la mañana hasta la medianoche comiéndote el coco, además de los errores cometidos para que un kilo de azúcar un día vale 100 mangos y al otro día 150, entre otros se generó un “voto bronca” y muchas abstenciones nos sucedió lo de las PASO. Por eso confiamos que concientizando que la derecha te viene a cagar la vamos a revertir.