Según un informe del IIEP (UBA-CONICET), la canasta de electricidad, gas, transporte y agua subió 5% mensual y 33% interanual, impulsada por mayor consumo estacional, típico del verano, pero también por aumentos de tarifas. En el último año, el gasto en servicios públicos ya representa más del 11% del salario promedio registrado. En 2025, los subsidios estatales en servicios para las familias más vulnerables, cayeron en un 39%.
Un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sin subsidios necesitó en enero de 2026 un total de $192.665 para cubrir los gastos básicos de electricidad, gas natural, transporte y agua potable. El dato refleja el fuerte impacto que continúan teniendo las tarifas de los servicios públicos sobre el presupuesto familiar, en un contexto de reducción de subsidios y ajustes generalizados.
Según el último Reporte de Tarifas y Subsidios del Observatorio del IIEP (UBA-CONICET), el monto representó un incremento del 5% respecto de diciembre y una suba interanual del 33%. El informe explicó que el aumento mensual estuvo impulsado tanto por los ajustes tarifarios aplicados en todos los servicios como por el mayor consumo de energía eléctrica propio de la temporada de verano.
El relevamiento detalló que la electricidad fue uno de los principales motores del aumento mensual, debido a una combinación de mayor demanda y subas del 2,3% en el cargo fijo y del 2,6% en el cargo variable. En contraste, el consumo de gas natural registró una baja estacional que permitió amortiguar el impacto de los incrementos tarifarios en ese servicio.
En cuanto al transporte, el informe indicó un aumento promedio del 2,7% en enero, mientras que el gasto en agua potable se vio afectado tanto por ajustes en las tarifas como por una mayor cantidad de días facturados durante el mes. A nivel interanual, el transporte encabezó las subas con un incremento del 52%, por encima de la inflación, seguido por el gas natural (29%), la electricidad (21%) y el agua (16%).
El estudio también puso el foco en la evolución de largo plazo: entre diciembre de 2023 y enero de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un aumento del 594%, muy por encima del 194% registrado por el nivel general de precios en el mismo período. En enero, el gasto en servicios representó el 11,3% del salario promedio registrado, estimado en $1.669.156, con el transporte concentrando el 43% del total de la canasta.
En paralelo, el informe destacó la fuerte reducción de los subsidios económicos. Al cierre de 2025, los subsidios reales destinados a energía, agua y transporte cayeron un 39% interanual. En promedio, las tarifas abonadas por los hogares cubrieron el 52% de los costos, mientras que el Estado absorbió el 48% restante. Durante 2025, los subsidios nominales totalizaron $7,29 billones y su reducción en términos reales explicó una parte significativa de la mejora del resultado fiscal y del superávit primario.




