A 48 hs de volver a ser insultado por Milei desde Nueva York, «Don Chatarrín» despidió a más de 100 trabajadores en Tenaris SIAT

Trabajadores de Tenaris SIAT denuncian precarización laboral y presuntas irregularidades legales tras el envío de más de un centenar de telegramas de preaviso de despido en la planta de Valentín Alsina que pertenece a Paolo Rocca. El anuncio se dio a conocer a dos días de que el empresario volviera a recibir insultos y graves acusaciones por parte del presidente de la Nación Javier Milei desde Nueva York, ya con nombre y apellido.

La empresa Tenaris SIAT, perteneciente al grupo industrial encabezado por el empresario Paolo Rocca, envió durante esta semana más de 100 telegramas de preaviso de despido a trabajadores de su planta ubicada en Valentín Alsina, provincia de Buenos Aires. Las notificaciones anticipan desvinculaciones previstas para finales de marzo y generaron preocupación entre el personal y organizaciones sindicales.

El conflicto se produce en un contexto de tensiones entre sectores industriales y el gobierno del presidente Javier Milei, quien recientemente volvió a referirse de forma crítica a empresarios del sector siderúrgico durante su discurso ante el Congreso.

El presidente abrió el foro organizado por la Embajada argentina en Estados Unidos junto al JP Morgan y el Bank of America frente a empresarios, banqueros e inversionistas, una numerosa comitiva oficial y varios gobernadores. «Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla son dos empresarios prebendarios», afirmó Milei. «Rocca y Madanes, en convivencia con políticos ladrones, atacaron a los argentinos durante muchos años, pero se terminó. Se terminó esto, se terminó la Argentina corrupta», agregó golpeando el atril. Y agregó, para más claridad, «…aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros».

Según denuncian trabajadores y agrupaciones gremiales a La Izquierda Diario, la empresa habría decidido avanzar con las desvinculaciones tras perder una importante licitación, lo que habría reducido la carga de trabajo en la planta.

De acuerdo con estos testimonios, la compañía también habría propuesto extender algunos contratos por un mes adicional bajo condiciones excepcionales, incluyendo jornadas laborales de hasta 12 horas diarias, con el objetivo de finalizar producciones pendientes. Los empleados sostienen que estas condiciones se plantean bajo la amenaza implícita de despido.

Asimismo, expresan preocupación por posibles cambios en las condiciones laborales para quienes continúen en la empresa, incluyendo eventuales modificaciones en la jornada de trabajo y en la estructura salarial.

Una parte importante de los trabajadores afectados se encuentra bajo contratos temporales renovados mensualmente. Muchos de ellos ingresaron en 2022 en el marco de proyectos vinculados a la expansión de infraestructura energética.

Especialistas en derecho laboral citados por los trabajadores señalan que este tipo de contratación debería tener carácter excepcional y no constituir la modalidad predominante. Según las denuncias, más del 70 % del personal de la planta estaría bajo estas figuras contractuales.

También se cuestiona el pago parcial de indemnizaciones en algunos casos de despido de personal contratado, así como la ausencia, según estas denuncias, de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), mecanismo obligatorio cuando una empresa busca despedir un porcentaje significativo de su plantilla.

En paralelo al conflicto, empresas del grupo Techint continúan mostrando resultados económicos positivos. La siderúrgica Ternium anunció recientemente la distribución de dividendos por más de 123.000 millones de pesos entre sus accionistas. Por su parte, Tenaris reportó beneficios financieros durante 2025 y la inauguración de nuevas instalaciones industriales en su planta Siderca en Campana. Según estimaciones publicadas por la revista Forbes, la fortuna personal de Rocca rondaría los 7.300 millones de dólares.

Desde sectores sindicales, incluyendo la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), se reclama la intervención de las autoridades laborales y mayor visibilidad pública del conflicto.

Mientras continúan las discusiones entre la empresa, los trabajadores y los representantes gremiales, el futuro de los puestos de trabajo sigue siendo incierto. Los empleados afectados reclaman la revisión de los despidos y la apertura de instancias de negociación que permitan preservar el empleo.