Lo que dejó la cumbre de la CGT

La noche del miércoles la CGT que comanda Antonio Caló tuvo dos encuentros clave para su futuro. En el contexto de unas paritarias muy complejas, primero se reunió el núcleo duro de dirigentes que compone la mesa chica de la central y posteriormente se hizo un encuentro ampliado.

Con ánimos que no eran los mejores y secretarios generales notoriamente molestos como Alberto Roberti (Petroleros) y Gerardo Martinez, se resolvió rechazar posibles topes a las negociaciones paritarias y salir a pronunciarse públicamente al respecto.

Llamó la atención la concurrencia. Llegaron hasta la sede de taxistas, punto de reunión, más de 60 secretarios generales de distintos gremios, cosa que no sucedía hace tiempo. Y es que la oportunidad lo ameritaba. Se habló de paritarias, de Ganancias y, como no puede ser de otra manera, se habló de política.

Las críticas más duras se las llevó el ministro de Economía Axel Kicillof. Es que la intervención personal del joven ministro en las negociaciones salariales de este año, sumado a sus declaraciones sobre el rol de los gremios y el peso de la cuota sindical en los salarios, cayeron como una bomba hasta en las organizaciones más afines al gobierno nacional.

Tanto es así que el líder de la UOCRA, Gerardo Martinez, uno de los que suele mostrarse muy cerca del oficialismo, se animó a pedir que desde la central «le muestren un poco los dientes» para hacer notar la capacidad de daño que todavía sostienen las organizaciones.

Tampoco dejó conforme a gran parte de los presentes la modificación anunciada la semana pasada sobre Ganancias. Para una buena parte no termina de establecer una solución de fondo y provoca más ruido a las paritarias.

Por su parte Caló encabezó el análisis político sindical del espacio en el que evaluó luces y sombras del gobierno nacional en un año electoral. El metalúrgico fue de los que más férreamente defendieron el acompañamiento a CFK.

Los argumentos de Caló se basaron en la creación de los puestos de trabajo, la reactivación de la negociación colectiva y otros temas. Pero también hizo hincapié en el temor que le produce lo que pueda suceder con cualquiera de las otras alternativas electorales en danza.

La postura del secretario general cegetista, consensuada y compartida por la mayoría de los asistentes, fue la que se tomó como referencia para resolver no plegarse al paro que convocaron los gremios del transporte en junio y reafirmar su acompañamiento al oficialismo rumbo a las elecciones generales.