Trabajadores de Lácteos Verónica denunciaron suspensiones, salarios recortados y pagos mínimos en medio de un conflicto que se profundiza. Unos 700 empleados de la planta de Boulogne aseguran que recibieron telegramas para no presentarse a trabajar y advierten que la producción está paralizada mientras crece la incertidumbre laboral.
El conflicto laboral en la empresa Lácteos Verónica se profundiza y genera preocupación entre sus trabajadores, quienes denuncian una situación económica cada vez más crítica. Este lunes, decenas de empleados recibieron telegramas en los que se les notificó que no debían presentarse a trabajar en la planta ubicada en Boulogne, en medio de acusaciones de vaciamiento de la firma.
La situación fue expuesta por el trabajador Ramón Mendoza, con cinco años de antigüedad en la empresa, en declaraciones a Radio 750. Según explicó, la empresa comunicó que durante los próximos meses solo abonará el 50% de los salarios durante un plazo de 60 días, lo que agrava la incertidumbre de los empleados.
“Este mes hicieron un depósito de 58 mil pesos. Las plantas no producen una gota de leche”, relató Mendoza, quien señaló que muchos trabajadores atraviesan serias dificultades económicas para sostener a sus familias.

El operario también aseguró que la mayoría del personal recibió telegramas con distintas notificaciones laborales. “A muchos compañeros les llegó el telegrama. Solo unos pocos no lo recibimos todavía, pero nos dijeron que nos lo tienen que entregar”, explicó, al tiempo que describió un clima de angustia generalizado entre los empleados.
Frente a este escenario, representantes sindicales comenzaron a analizar alternativas legales para enfrentar la situación. Según indicó Mendoza, un abogado del gremio se acercó a la planta para evaluar posibles acciones, aunque remarcó que los trabajadores buscan priorizar el diálogo para encontrar una solución al conflicto.
El trabajador también recordó que la empresa había proyectado expandir su producción tiempo atrás, cuando las ventas crecían. “Antes no dábamos abasto con las ventas y ahora no le podemos vender un queso a nadie”, lamentó. En ese contexto, advirtió que muchos empleados se encuentran en momentos críticos y temen por la pérdida de su fuente de trabajo.
Otro trabajador, de apellido Batista, de 40 años de antigüedad en la empresa, en diálogo con C5N reclamó una solución: “Esto nunca había pasado acá. El gremio nos está apoyando, nos está ayudando pero estamos mal. Ahora nos mandan una carta, bajándonos las horas de trabajo. Yo pienso que es un despido encubierto porque nos van a pagar la mitad del sueldo. Esa es una medida que tomaron unilateralmente, sin consultarnos a nosotros”, aseguró. Les deben desde salarios diciembre y aguinaldo.




