La Cooperativa Eléctrica de Trelew denunció a Luz y Fuerza por realizar paros por una deuda salarial y Chubut dictó la conciliación obligatoria

La Cooperativa Eléctrica de Trelew presentó una denuncia formal ante la Secretaría de Trabajo de la provincia de Chubut para que se declare ilegal la medida de fuerza anunciada por el Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, que prevé paros escalonados de 24, 48 y 72 horas durante septiembre por la Bonificación Anual Extraordinaria (BAE) adeudada por tercera vez consecutiva. El organismo provincial resolvió dictar la conciliación obligatoria, suspendiendo las medidas y abriendo una instancia de diálogo entre las partes.

La presidente de la Cooperativa, Andrea Luna, sostuvo que el reclamo gremial «no tiene relación con un incumplimiento salarial» y calificó la medida como «desproporcionada» frente a la situación económica actual. Según explicó, los salarios de los trabajadores fueron abonados en su totalidad y el conflicto se originó exclusivamente por el pago de la Bonificación Anual Extraordinaria (BAE), una obligación que la entidad reconoce como pendiente pero que, en el marco de una delicada situación financiera, no puede afrontar en el corto plazo. «Una cosa es reclamar un derecho y otra muy distinta es pretender paralizar un servicio esencial cuando los trabajadores tienen sus salarios cobrados», cuestionó Luna.

La denuncia, firmada por los abogados Diego Martínez Zapata y Fernando Peralta, plantea que el paro «manifiesta desproporcionalidad» y carece de fundamentos suficientes para interrumpir la prestación del servicio eléctrico, un servicio público esencial. La presentación fue realizada ante la Delegación Trelew de la Secretaría de Trabajo y, de manera subsidiaria, se solicitó el dictado de la conciliación obligatoria, que finalmente fue concedida. La entidad sostiene que los salarios de los trabajadores fueron abonados en tiempo y forma, y que el reclamo gremial no justifica una medida que pueda afectar el suministro eléctrico.

Luna explicó que la actual conducción, que asumió en julio pasado luego de ganar la asamblea de delegados, heredó una situación financiera crítica. «Cuando llegamos, ya había dos BAE pendientes. Hoy tenemos tres y tenemos la responsabilidad de encontrar una solución, pero no podemos prometer algo que financieramente hoy no podemos afrontar», afirmó. Según detalló, la Cooperativa registra un déficit mensual de aproximadamente 1.500 millones de pesos y enfrenta atrasos en el pago de cargas fiscales y sindicales. En ese contexto, la conducción impulsa un plan de reestructuración que incluye la revisión de horas extras, guardias pasivas, contratos y un plan de retiro para trabajadores que estén en condiciones de jubilarse.

La titular de la prestataria también cuestionó la actitud del gremio: «Esperábamos encontrar propuestas, alternativas y aportes para atravesar juntos la situación crítica de la Cooperativa. Pero no encontramos esa actitud solidaria y constructiva». Tras la conciliación obligatoria, Luna valoró la intervención del organismo laboral y afirmó que «la conciliación nos permite volver a sentarnos y discutir. Vamos a concurrir con la voluntad de encontrar una solución, pero también vamos a explicar claramente cuál es la realidad económica de la Cooperativa y cuáles son las posibilidades concretas que tenemos». Finalmente, dejó un mensaje contundente: «No vamos a comprometer recursos que hoy no existen ni aceptar que una medida desproporcionada ponga en riesgo la prestación de servicios esenciales. La solución se construye trabajando juntos, no paralizando la Cooperativa».