El cosecretario general de la CGT Cristian Jerónimo encabezó junto a Jorge Sola y Octavio Argüello la movilización «en defensa de la industria nacional» hacia el ex Ministerio de Industria. Dirigentes del transporte, servicios y comercio exterior participaron de la marcha, que culminó con un duro documento contra el Gobierno y una convocatoria a movilizar el 15 de octubre a Plaza de Congreso. El jueves próximo la central obrera se sumará a la quinta Marcha Federal Universitaria.
La Confederación General del Trabajo (CGT) realizó este miércoles una masiva movilización «en defensa de la industria nacional» que partió de la sede del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), en avenida Belgrano 665, y culminó frente al edificio del ex Ministerio de Industria, en el microcentro porteño. La marcha, convocada bajo el lema «Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también», contó con la participación de dirigentes del transporte, servicios y comercio exterior, entre ellos Juan Carlos Schmid (CATT), Daniel Mallotti (Aduana), Mariano Vilar (Conductores Navales), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), Graciela Aleñá (Viales Nacionales), Roberto Coria (Guincheros) y Mario Preiss (Caucho), entre otros representantes gremiales.
El acto central estuvo a cargo de los tres integrantes del triunvirato que conduce la central obrera. Cristian Jerónimo pronunció un discurso cargado de críticas al Gobierno y de reivindicación de la industria nacional. «Acá está el motor que mueve la Argentina, acá está la fuerza del trabajo, acá estamos los que creemos en la justicia social, los que no estamos dispuestos a entregar nuestras conquistas, nuestros derechos», afirmó ante los trabajadores que desafiaron la lluvia. Y agregó: «Acá estamos los que queremos una Argentina distinta y lo tienen que escuchar estos funcionarios que están acá enfrente nuestro». El dirigente exigió al Gobierno que convoque «a una mesa de producción», al sector empresario y a los representantes de los trabajadores para discutir «qué clase de modelo de país queremos».

Jerónimo fue particularmente duro al referirse a la situación social y a la dirigencia política. «Antes de hablar de recuperar nuestras Malvinas, piensen en los 15 millones de compatriotas que están sumergidos en la pobreza, dejen de ser caraduras», disparó. Y cuestionó: «¿Dónde están los 18 mejores meses que nos prometieron? Lo único que vemos es cómo se siguen perdiendo puestos de trabajo, cómo se endeudan las familias». El cosecretario general también apuntó contra el Congreso y la dirigencia política en general: «La política toda, que se dejen de hacer los distraídos. El Congreso, basta de joder. El pueblo realmente se va a enojar y los va a pasar por encima. Necesitamos el compromiso de la dirigencia política del campo nacional y popular». En ese marco, reivindicó un «Estado presente, transparente», y advirtió: «No creemos en un Estado subsidiario, pero tampoco creemos en un Estado que se desentienda de los problemas estructurales que tiene la gente».
Poco antes del inicio de la marcha, la CGT difundió un documento en el que aseguró que el Gobierno nacional lleva adelante un modelo político, económico y social «monitoreado» por el Fondo Monetario Internacional (FMI), «en función de intereses que no son los nuestros». El texto también responsabilizó al Ejecutivo por la caída de la actividad industrial, el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo. La central obrera viene sosteniendo una serie de movilizaciones y reclamos por la reapertura de paritarias, la defensa de los convenios colectivos y la protección de la industria nacional, en un contexto de fuerte conflictividad laboral.
La jornada culminó con la convocatoria a una nueva movilización para el 15 de octubre a Plaza de los Dos Congresos, y con el anuncio de que la CGT se sumará el jueves próximo a la quinta Marcha Federal Universitaria hacia Plaza de Mayo, donde confluirán con las otras dos CTA y organizaciones estudiantiles, políticas y sociales. Jerónimo cerró su discurso con una proyección política: «Ojalá en el 2027 podamos tener un gobierno nacional y popular que crea en la justicia social, pero por sobre todas las cosas que crea que tiene que representar los intereses de los argentinos y argentinas, no de los organismos de financiamiento». Y llamó a «seguir luchando, a no resignarnos y a construir la patria justa».





