El secretario general de la UOM cuestionó que los gobernadores negocien la reforma laboral a espaldas de los trabajadores, verdaderos representantes de sus derechos, y la sociedad en general y anunció un paro de metalúrgicos antes de que el Congreso trate el proyecto. “Todos los días nos enteramos de supuestos avances en negociaciones, pero no sabemos qué se está acordando”, sostuvo.
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, expresó en diálogo con AM 530 una fuerte preocupación por el rol que están asumiendo los gobernadores en la discusión de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que el sindicato resolvió avanzar con un paro antes de que el proyecto sea aprobado en el Congreso.
En declaraciones radiales, Furlán cuestionó que los mandatarios provinciales tengan “la centralidad de la discusión” de una reforma que impacta directamente sobre los derechos de los trabajadores. “No sabemos qué están negociando, ¿un puente, un bacheo de una ruta nacional, para que los trabajadores pierdan sus derechos?”, se preguntó, y remarcó: “la representación genuina la tenemos los trabajadores para discutir estos temas”.
Si bien reconoció las dificultades financieras que atraviesan las provincias como consecuencia del ajuste, el dirigente sindical sostuvo que no se puede “naturalizar” que se negocien beneficios para los distritos a cambio de una reforma que consideró “completamente regresiva”. En ese sentido, adelantó que la UOM y otras organizaciones sindicales evalúan visitar a los gobernadores para exigir explicaciones y conocer qué compromisos están asumiendo. “Todos los días nos enteramos de supuestos avances en las negociaciones, pero los trabajadores no sabemos qué se está acordando”, afirmó.

Furlán también se refirió a las gestiones que la CGT viene realizando en las provincias y sostuvo que, además del diálogo, es necesario interpelar políticamente a los gobernadores. “Tienen que saber que va a tener costo esa decisión. No pueden atribuirse la representación de los intereses de los trabajadores en una discusión tan profunda sobre derechos laborales”, advirtió.
En su análisis, el titular de la UOM rechazó de plano la idea de que la pérdida de derechos laborales sea una condición para el desarrollo económico. “Es mentira que haya que sacarle derechos a los trabajadores para que el país funcione. No somos responsables del endeudamiento, de la fuga de capitales ni de la inflación. Somos quienes padecemos estas políticas”, sostuvo, y aseguró que el movimiento obrero no permanecerá en silencio.
En ese marco, confirmó que la UOM resolvió convocar a un paro y que la medida se llevará adelante antes de que el Congreso sancione la reforma. “No queremos discutir qué hacer, después del hecho consumado”, explicó, y se mostró escéptico respecto de la estrategia de judicializar la ley una vez aprobada. “Con una ley sancionada por el Congreso, la pelea es mucho más compleja”, señaló como opinión personal.
Furlán alertó además sobre el impacto concreto que tendría la reforma en su sector, especialmente por la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos. “Tenemos 16 mil empresas. Si se cae la ultraactividad, ¿cómo hacemos para discutir 16 mil convenios por empresa? La desprotección para los trabajadores es enorme”, planteó.
El dirigente también remarcó que incluso sectores empresariales manifiestan reparos frente al proyecto. “Hablo con cámaras empresarias que están en contra de la reforma porque saben que su principal activo son los trabajadores, a quienes les llevó años formar”, explicó.
Finalmente, Furlán llamó al movimiento obrero a asumir lo que definió como una “responsabilidad histórica” y propuso dar una discusión más profunda sobre el modelo de desarrollo del país. “Si quieren debatir una reforma laboral, discutamos en serio qué modelo productivo necesita la Argentina, cómo agregamos valor a nuestros recursos naturales y cómo garantizamos trabajo digno y salario justo”, afirmó. Y concluyó con un mensaje directo a los trabajadores: “No quiero ser cómplice. Prefiero decirlo ahora. Les pido a mis compañeros que se tomen en serio esta reforma y que nos acompañen, porque solos no lo vamos a poder resolver”.




