El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Abel Furlán cuestionó los «salarios de hambre» durante un congreso en Mar del Plata, al plantar el mínimo que debería cobrar un empleado en $2.8 millones. El dirigente aseguró que el paro como medida de fuerza «tiene más vigencia que nunca» frente al proceso de desindustrialización y citó a Carlos Pellegrini: «Sin industria, no hay Nación».
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, lanzó una dura advertencia sobre la situación del sector durante el Congreso de Delegados que el sindicato realiza en la ciudad de Mar del Plata. En diálogo con el medio local 0223, Furlán aseguró que desde la asunción del gobierno de Javier Milei «se perdieron casi 28.000 puestos de trabajo» y adelantó que implementarán planes de lucha «por una cuestión de supervivencia». A su parecer, «el plan de lucha tiene que tener como medida principal el paro».
Si bien en primer lugar Furlán precisó que el objetivo del evento es «probar memoria y realizar un balance de la organización», también explicó que en la agenda tiene lugar «el debate del contexto político que vive la Argentina y el proceso de desindustrialización que está golpeando muy fuertemente a la actividad, haciendo perder empleabilidad». Según su testimonio, la pérdida de puestos de trabajo está vinculada con la apertura de la economía y la llegada de contenedores con productos ya terminados, que «destrozan todo el aparato productivo de la República Argentina».
En paralelo, el referente gremial se refirió a la falta de paritarias como «la demanda más importante» del sindicato y remarcó que es imposible «seguir sosteniendo una realidad económica con los salarios de hambre» y «las condiciones que pone el Gobierno», en torno a «pautas que nada tienen que ver con la pérdida del poder adquisitivo». Furlán señaló que la situación es compleja debido a que «el Gobierno tiene el ancla sobre los salarios para moderar la inflación», aunque advirtió que «ello tampoco está ocurriendo porque fue del 3,4% en marzo». «Claramente, los empresarios están abusando y están aprovechando esta coyuntura que les permite el gobierno de no permitir que los salarios se recuperen», apuntó.

Furlán describió un panorama económico crítico y sostuvo que «para cubrir las necesidades básicas se necesitan $2.800.000», mientras que «el peso de los servicios, la energía y el transporte profundizan la pérdida del poder adquisitivo, sumado a que en la góndola hay subas que no se contemplan a la hora de medir como corresponde la inflación de la Canasta Básica Alimentaria (CBA)». Frente a este escenario, el líder gremial indicó que desde la UOM delinearon una estrategia de «cómo defender no solamente el salario, sino también la producción y la industria nacional», y citó a Carlos Pellegrini: «En 1892, dijo que ‘Sin industria no hay Nación’, una frase que hoy tiene una vigencia enorme».
En cuanto a las medidas que adoptarán, Furlán fue contundente: «El paro y la medida de fuerza tienen más vigencia que nunca. Es la única herramienta que hemos tenido históricamente los trabajadores. Algunos nos quieren hacer creer que el paro no sirve, que está en desuso, y nosotros decimos que no. Al contrario, el plan de lucha tiene que tener como medida principal el paro«. El secretario general de la UOM también adelantó que el 1° de mayo se reunirán con 1700 delegados en el marco del Frente de Unidad de Sindicatos Unidos para discutir un programa que permita «que los compañeros sean parte de esa construcción» y «que en la sociedad se comprenda que sin trabajo no va a haber posibilidades de que se pueda tener un proyecto de vida».




