viernes, diciembre 9

Fabiola Mosquera: «Lo que pasó con la Vicepresidenta, y no sólo porque es mujer sino por su investidura, fue realmente un ataque a la Patria, a la democracia»

(Por Luis Autalán @luisautalan / Fotografía Ariel Gaspardi) A Fabiola Mosquera le tocó la responsabilidad de continuar el legado de un dirigente histórico de UPCN, Carlos Quintana. Asevera que asumió una misión de honor y no duda separar aguas entre la derecha y el peronismo, con la esperanza de que la unidad supere las internas hacia 2023. Realce al rol del Estado, al protagonismo de la mujer, a la gravedad del atentado a Cristina y sobre todo sentir cultural que exige el sindicalismo y la política para ocuparse de niños y jóvenes. «La urgencia es entender qué problemas tienen y cómo los solucionamos», recalca.

Desde julio de 2021 a la fecha, momento donde InfoGremiales inició su ciclo de entrevistas, pasaron 55 charlas con diferentes personalidades del ámbito laboral, gremial y social. Va de suyo que esas conversaciones fueron atravesadas por la crisis y la interminable sucesión de episodios que forman parte de los diálogos publicados. Algunas notas de color entre los apuntes, grabaciones, fotografías y cada producción correspondiente. Del conteo y mensuras aparece que en el 98,1% de las entrevistas hubo una gama de cordialidad de nuestros invitados, otros todavía en agenda pendiente como también quienes, pactada la nota, declinaron con cortesía de la misma.

A discreción manifiesta también se considera que por un lado hubo premuras en las previas, sobre dichos e interpretaciones, que en no pocos casos fueron mayores desde los colaboradores de los entrevistados que de los protagonistas propiamente dichos. Para la ocasión el llegar a la ciudad de La Plata y ser recibidos por Fabiola Mosquera, la secretaria General de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) Seccional provincia de Buenos Aires tuvo desde puntualidad rigurosa a sonrisas que se repetirán hasta niveles de carcajadas. El pico emotivo en la charla no fue gremial o político sino para mencionar a Renato, su nieto de 9 años. En cuanto a su rol como sucesora del histórico referente de los estatales Carlos Quintana, ella recalcó el orgullo, el agradecimiento y la impronta propia para lo que vendrá. Aclaración mediante incluso de que «todo lo que pienso lo hablo en On», con los riesgos asumidos del caso sobre todo en tiempos de furia política. Con pasión realzó al arte, y desde una asumida «fe poética», recalcó su optimismo. Si bien lo negó, bajo esos tonos se vislumbra una vocación política que quizás germinen  en que se la requiera para otras lides de cara a 2023, por allí el tiempo será el testigo.

Al comenzar la conversación los puntos de referencia inevitables son Quintana y el rol de la mujer:

-Tengo una historia. Llevo 20 años en la organización, como delegada y después en la comisión directiva. El legado que me ha dejado Carlos fue primero respetar a las mujeres, porque en la lista que dejó Carlos (Quintana) el 50% de la comisión somos mujeres pero no una cuestión de cupo. Siempre se lo dije, «vos sos un visionario».

«Lo que más me duele es que un compañero me venga a decir que no tiene para poner un pan en la mesa»

Fabiola Mosquera

-Mujeres y no sólo para la foto.

-Exacto, estamos en el rol de conducción. Cuando un día él me llama, yo era secretaria de Prensa y me dice: ‘¿Fabiola podemos hablar?’ Ya se acercaba la nueva lista, y en ese momento me expresa que le encantaría que lo acompañara como secretaria adjunta, le respondí que para mí sería un honor estar a la altura para tener ese lugar. El me responde algo que me dejó muy grabado: ‘Vamos a trabajar juntos Fabiola’. Y te puedo asegurar que los 4 años que estuve con Carlos como adjunta sentí que laburamos juntos, que fui escuchada, respetada y que me dieron un lugar como mujer. Pero al mismo tiempo también sentí que me lo gané, apoyando a Carlos en todo lo que tenía que apoyar, en cada charla y en dar mi opinión de lo que me parecían algunas cosas desde mi lugar de mujer. Por eso le agradezco a él por escucharme y además por saber decirme cuándo tenía razón y cuándo no la tenía, porque esas explicaciones siempre llegaron con lo por qué sí y los por qué no.

-¿Un paso a paso?

-Cuando armamos ahora la nueva lista, gracias a Dios, estuvo Carlos para armarla. Y también allí hubo algo que me dijo y quedó grabado: ‘Tu cargo es indiscutible porque ser una muy buena adjunta es a veces es acompañar viendo qué necesita el otro y transmitírselo’. La emoción es que él tuvo registro de los momentos donde por ahí estaba ocupado en mil cosas y una ayudaba en lo que podía. Las mujeres somos eso de estar siempre hurgando qué necesita cada compañero, cada compañera.

-Es la senda por donde arribó a esta secretaría general.

-Y hoy la verdad es que siento el orgullo de estar al frente de esta organización que Carlos dejó muy bien plantada, cumpliendo el rol que tengo que cumplir, con todas las fuerzas y las ganas. Porque sé que me preparé y siempre digo que hice un master en los 4 años al lado de Carlos. No es un secreto y todos lo sabemos que el gremialismo siempre fue muy machista, hoy en esta organización que es UPCN, la más grande de la provincia de Buenos Aires, tenemos una secretaria general y una secretaria gremial, porque también los derechos de las paritarias los va a pelear la mujer, porque también los peleó en su casa, porque sabe lo que necesita el compañero y la compañera y logramos algo que más nos satisface, trabajar todos en conjunto. Estoy convencida que el día que se termine de usar la palabra igualdad, ahí vamos a estar todos bien. Basta de la palabra igualdad, porque somos iguales, peleamos lo mismo, dejamos nuestros mejores esfuerzos, compartimos cada sueño. Es el legado que nos dejó Carlos y es el compromiso que siempre tuvo con cada trabajador y cada trabajadora.

Fabiola Mosquera - InfoGremiales

-Además, todavía hoy se dice que las internas de las mujeres son bravas. Y no hay patrimonio de género, internas tenemos los hombres, y más allá del sindicalismo, en cuanto grupo exista.

-Total. Me río porque asumieron 3 ministras a nivel nacional y los titulares en los medios eran todos iguales: «Tres mujeres en el Ejecutivo». No destacaban qué cualidad tenía una o la otra, qué ministerio iban a ocupar. Repitieron una y otra vez «tres mujeres que asumen en el Gobierno». Siempre como si se tratara de algo malo. No vemos la capacidad, no lo analizamos, simplemente nos limitamos a titular «Las tres mujeres que van a acompañar a Alberto».

-Del otro lado de la grieta ¿hay mujeres intocables y libres de todo mal?

-Totalmente. Y me molesta muchísimo. No me gusta hablar demasiado de grietas. Ahora, desde nuestra organización, que es el peronismo, ¿tenemos problemas? Sí, los tenemos. ¿Tenemos cosas para mejorar? Sí las tenemos. Pero ojo, que del otro lado están todas las peleas e internas que no pueden resolver. Y algo que me molesta es que estén resolviendo cargos, lugares y no viendo qué le pasa a cada trabajador y trabajadora. Hablo del lado del macrismo donde se están matando y del lado nuestro para que hagamos todas las discusiones que tengamos que dar, pero no dudes que las vemos. Escuché en un noticiero sobre el libro que escribió Macri y la verdad que el panorama que ellos encaran o piensan si ganaran en algún momento, es ir contra los derechos de los trabajadores. Basta. Cuando al Gobierno subieron el 1000% los impuestos y lo sabemos perfectamente. ¿Contra qué más van a ir?

-Hay una parte más dolorosa en la historia. ¿Le gusta el fútbol?

-Sí, mi marido es de Estudiantes de La Plata, y yo también.

-Para tomar una metáfora entonces. No recuerdo alguna ocasión, desde los 70 hasta hoy, donde la derecha liberal tenga tantos «hinchas» y «simpatizantes» entre trabajadores, clase media y pobres. Más allá de que cada uno piense lo que desee, ¿hay «desclasados» a granel?

-Puede que tengas razón, pero lo que noto es que cuando la gente no está bien, o no se siente bien, empieza a tirar manotazos de ahogado. Cuando uno muestra una conducción firme, una posición, muestra que podemos llegar a tener una salida, que podemos buscar un horizonte, que lo vamos a encontrar porque tanto desde la organización gremial como del peronismo lo que tenemos que buscar es un fin, que la cosa pueda cambiar. Hablo de que podamos bajar la inflación, recuperar los puestos de trabajo que se han perdido, que la gente tenga la dignidad del laburo, no que se les dé un subsidio. No estoy en contra de los subsidios pero la dignidad del laburo la tenemos que tener todos. Creo que ahí la gente va a volver al pensamiento que tuvo siempre. Me dirás que tiro mucho para el peronismo pero es una esencia.

«Desde la organización gremial y desde el peronismo lo que tenemos que buscar es que la cosa pueda cambiar. Hablo de que podamos bajar la inflación, recuperar los puestos de trabajo que se han perdido y que la gente tenga la dignidad del laburo»

-El ex ministro de Trabajo de la Provincia, Oscar «Cacho» Cuartango dijo que es una mentira que se perdió la cultura del trabajo, lo que se perdió es la cultura del trabajo registrado.

-Tal cual. Bueno, a eso es a lo que tenemos que volver, a que los compañeros estén registrados, tengan aportes y vuelvan a laburar. Y en esto es en lo que estamos trabajando y a la función a la que vamos. Ayer fui a un lanzamiento, ¿te acordás de los centros culturales que teníamos? Porque pensamos que los chicos están en la villas y no es solamente eso, volvamos a los centros culturales. Esto lo presentó Axel (Kicillof) y la verdad que a mí me agradó ver que esos chicos vuelvan a tener una docente que les enseñen a dibujar, les explique qué es el arte, con clases particulares. Porque eso es que tengan un lugar de contención, que puedan explicar qué problemas tienen, porque probablemente no llegamos a ellos. Esto pasa en las escuelas, los centros culturales, los lugares comunitarios.

-Habla de iniciativas de Estado, su rol valioso y cada día hay quien martilla sobre la necesidad de achicar el Estado. ¿Cree que aspiran a terminar con su función primordial?

-Cuando vienen a achicar el Estado, los amarillos como les digo yo, vienen a bajar ministerios. Cuando llegaron a la provincia de Buenos Aires sacaron el Ministerio de Cultura, lo llevaron a subsecretaría, por ejemplo. Una vez le escuché decir a Lula: «sin cultura en un pueblo no hay cultura». Resaltemos la cultura por favor, defendamos las bases y vuelvo a lo que es la organización sindical, hoy no estamos solamente haciendo un laburo gremial defendiendo una paritaria, estamos haciendo un trabajo social, y lo hacemos todos los días que vemos la necesidad del compañero. En UPCN tuvimos que abrir una farmacia porque los medicamentos cada vez suben más, entonces logramos una farmacia sindical donde van a notar la diferencia y les ayudamos a cuidar el bolsillo a los trabajadores y las trabajadoras. Porque van a comparar lo que le cobran en un lugar y lo que les cobran en otro, ¡cortemos con los monopolios!

-Habla de cultura, de medios y usted, como otros dirigentes que lograron llegar a ser secretarios generales, pasó por Prensa. ¿Qué visión podría compartir desde ese foco?

-La prensa es muy importante en todos los lugares. Punto uno, desde esa área ganamos todos los servicios que tenemos y llegamos a la gente, afiliados, a nuestros compañeros, Tenemos el gusto de tener una radio que es de excelencia, que la escucha todo el mundo. Bueno, ahí invitamos tanto al ministro de trabajo, como a un compañero más, podemos ir a un ministerio a que nos digan qué es lo que está pasando, y salen en vivo. Esto es algo que nos enorgullece, ya en el momento que estuve en prensa y comunicación era algo que quería realizar, que la radio llegara donde tenía que llegar y los compañeros que están en la radio lograron un mecanismo de ida y vuelta. Cuando los medios se utilizan para que lleguen a la gente y que la gente pueda explayarse de la manera que nos estamos explayando en esta charla vos y yo, ahí cumplimos un rol.

-Usted refiere casi a un «rescate emotivo» de la radio…

-Es que ahí logramos el cometido que queríamos: escuchar a la gente. Hoy por hoy lo que más queremos es tener el contacto directo con los afiliados y el contacto directo es estar en la calle, en el día a día, es poner los pies en el barro, donde tenemos que estar, no acá en un escritorio. Por ejemplo, a cada acto que voy, lo que digo es voy a romper con todos los protocolos porque acá los cargos nos lo sacamos, lo dije el otro día con la juventud, acá somos todos iguales, vamos a hablar de igual a igual, hombres, mujeres, jóvenes, mayores. Y en esta organización, se está cumpliendo algo que a mí me enorgullece, Héctor Nieves fue el secretario de Finanzas y compañero de Carlos de toda la vida, y hoy me siento acompañada y apoyada por él. Héctor me dice «lo hice durante 40 años y hoy me toca hacerlo por una mujer». Son más que palabras, Héctor es una persona que da el respeto, el lugar y la jerarquía a las mujeres de esta organización. Porque si hablamos de edades, no es lo mismo lo que puede pensar un adolescente, que tiene padres jóvenes y que le hablan de la igualdad del hombre, de la mujer, la relación y el respeto de cómo tenemos que hablarnos, a una persona que tiene 60 años y viene con otra concepción, que es respetable pero que tenemos que cambiar. Me molesta mucho cuando un compañero dice, y se jacta claro, «le dije a mi mujer que hoy teníamos que comer milanesas». Por ahí alguien se enoja, por ahí piensa que esa persona no habla de matar a las mujeres por lo que dice, pero es un hilo tan finito, ¿se entiende?. Les pido a los delegados, que en las charlas que realizan, para que cuando tienen una reunión con una compañera sepan cómo manejarse con ellas. Lo digo porque cuando empecé a ser delegada me peleaba en el ámbito laboral y discutía en ese ámbito, hoy me da miedo, hay un hilo tan finito…

-Sin dejar de mencionar al negocio del odio reditúa como el petróleo, el litio y más.

-Me duele muchísimo el odio y esto me da pie para decir lo que pasó con la Vicepresidenta, y no sólo porque es mujer sino por su investidura. Fue realmente un ataque a la patria, a la democracia, y hoy tenemos que alejarnos de esos dolores, de esas peleas, tenemos cosas más grandes por las que pensar. Hoy tenemos que pelear por cada laburante que la está pasando mal, y seguramente todos lo estamos buscando, desde el gobierno, desde los gremios, hablo de  la manera de poder salir de esos lugares y de poder unirnos todos. Cuando hablo de UPCN hablo de la unión de UPCN porque acá desde el primero hasta el último en lo que pensamos es en unirnos en pos de ver qué podemos hacer por un compañero. Hay que laburar en equipo, dejarnos de pelear por estupideces, cosas banales, puestos, cargos, lugares etc, etc.

-¿Se imagina con toda su prédica trabajando en política en 2023?

-No, me imagino en esta organización, siguiendo el legado de Carlos, poniéndole mi impronta, y eso se lo dejo para el ala política, pero estoy convencida de que los compañeros peronistas que hoy están en el gobierno, van a encontrarle la vuelta para que no haya más diferencias y nos unamos todos en pos de lo que nos tenemos que unir.

-¿Es una cuestión de fe o lo puede fundamentar?

-Creo que vamos a hacerlo, que vamos a lograrlo, en pos de lograr la unidad y no tengo ninguna duda. En cada lugar que voy veo que las cosas que se han hecho mal las están asumiendo los políticos que están en la conducción y creo que ellos también quieren cambiar la situación. No olvidemos, y no estoy defendiendo ni negando nada, que nos atravesó una pandemia, que las vacunas estuvieron. Vos y yo podemos estar hablando porque gracias a Dios estamos vacunados.

«Estoy convencida de que los compañeros peronistas que hoy están en el gobierno van a encontrarle la vuelta para que no haya más diferencias y nos unamos»

-Realce a lo estatal porque uno de los mejores hospitales en pandemia fue el del Cruce Varela.

-Sabemos que hay cosas que se hicieron mal pero hay otras que se hicieron bien, porque donde tuvieron que poner las pilas las pusieron. Tengo mi hermano viviendo en España, en junio iban por la segunda vacuna y yo ya tengo la cuarta, ¿y hablamos del Primer Mundo? Reconozcamos lo bueno y mejoremos lo que está mal. Soy una ferviente admiradora de Eva Perón, hay una prédica de ella por todo el pueblo, unámonos, laburemos. El peronismo tiene mucho para dar y ahí apuntamos.

-¿Estar discutiendo si el kirchnerismo es peronismo es perder el tiempo?

-Totalmente. Para mí el peronismo es uno solo y es el que nos cubre la bandera de Perón y Evita, y ahí nos tenemos que unir. Y ellos también lo piensan. Hoy en cualquier acto se canta la marcha peronista, por ahí hace un tiempo atrás no pasaba. Estamos volviendo al peronismo, a las bases, porque tenemos que volver todos al peronismo y unirnos. Cuando hablo de la unidad, la vamos a conseguir yendo todos por el mismo camino y no hay otra manera.

-¿Cuándo está con su familia queda de lado la dirigente o gremios y política es 24 x 7?

-Cuando me junto con mi familia obviamente hablamos de política, tengo un hijo de 37, otro de 32, cada uno tiene su familia, con mi marido analizamos y hablamos sobre qué más podemos hacer desde el lugar que estamos. No me canso de intentar ver qué más podemos hacer desde esta organización para que a cada trabajador a cada trabajadora se le haga un poquito más fácil la vida. También tengo a mi mamá y mis hermanos, soy de una familia española la mayor parte está ahí. Te cuento, me casé a los 16, me tuvo que dar el permiso mi papá, y desde los 16 años aprendí a laburar, a educar a mis hijos junto con mi marido, a salir a laburar los dos a ver qué futuro nos esperaba. La peleamos siempre y la voy a seguir peleando ahora también, no me voy a achicar.

-¿Se imagina al lado de un compañero de vida que no sea peronista?

-Yo puedo hablar con todo el mundo, pero ¿casada? La verdad que no. (risas)

-¿Y cuando se topa con libertarios, liberales y otros, cuenta hasta 10 o apela a la empatía?

-Soy una persona que acepta todas las opiniones, escucho, soy poco influenciable, siempre digo lo que pienso en cualquier ámbito que esté. Si me preguntás si soy empática en esos momentos cuando alguien me dice algo que no me gusta, bueno respondo en el momento y a veces dejo pasar. Una vez me preguntaron: ‘¿En el gobierno macrista qué hizo tu organización?’ Les contesté que parar en una esquina prender gomas y golpear con los bombos es lo más fácil que puedo hacer. Ahora, ponerme en una mesa a dialogar y discutir con los trabajadores adentro, fue lo más difícil que nos tocó hacer. Pero lo hicimos y lo logramos.

-En la actividad privada empleadores, Estado y gremio comparten la discusión colectiva. Para el sector público hay un mano a mano con el Gobierno, que incluso puede ser el peor patrón.

-No sé si el peor, pero es el patrón. Una cosa es defender salarios con un gobierno peronista a tener que hacerlo con un gobierno macrista, tuve las 2 opciones, viví los dos debates que dimos. A un peronista vos le exigís más y le planteás cómo es y entienden, cuando hablás con un gobierno de derecha ahí sabés cómo piensan, del obrero y del laburante, es en lo último lo que piensan.

-¿Su cable a tierra? ¿Donde encuentra paz?

-Me gusta el teatro, mi familia, mis amigos, leer y cocinar y te digo que cocino muy bien. (risas)

«A un peronista vos le exigís más, cuando hablás con un gobierno de derecha ahí sabés que en el obrero y el laburante es en lo último lo que piensan»

-¿Leer sirve para separar las realidades cotidianas, el estrés, los egos?

-Por supuesto. Intentamos todos los días que sea así. Y luchar contra los egos, bueno, pusiste una palabra que utilizo mucho. Todo el mundo tiene ego, no lo vamos a negar, pero cuando me senté acá lo primero que dije fue que los egos personales quedaban en la vereda. Laburamos para una institución que es UPCN, acá nadie es de nadie. Todos somos para la organización y laburamos para la organización, que es laburar para los trabajadores.

-¿Aún si con un impuesto al ego en la Argentina pagamos la deuda externa?

-¡No te quepa la menor duda! (risas)

-¿Como dirigente sindical qué es lo que más le duele y lo que más la alienta?

-Lo que más me duele es que un compañero me venga a decir que no tiene para poner un pan en la mesa. Lo que más me alienta es que veo un futuro lo cual significa ver un camino. Creo que en conjunto, organizaciones gremiales, Estado, trabajadores, compañeros, ustedes, los medios, vamos a lograr superar este momento que estamos pasando. No tengo ninguna duda.