Más de 500 dirigentes sindicales y una fuerte presencia de la juventud gremial se reunieron en Mar del Plata para rechazar la reforma laboral del Gobierno nacional, respaldar a la CGT y reafirmar la defensa del trabajo digno como eje central de un proyecto de futuro para la Argentina.
Con una fuerte presencia de dirigentes gremiales de todo el país y una participación destacada de la juventud sindical, el Movimiento Nacional Sindical Peronista (MNSP) encabezó un Encuentro Nacional de Dirigentes Sindicales en el que se expresó un contundente rechazo a la Reforma Laboral impulsada por el Poder Ejecutivo Nacional y un respaldo explícito a la Confederación General del Trabajo (CGT).
El encuentro, que reunió a más de 500 referentes, tuvo como anfitrión y principal articulador al secretario general de la UTHGRA a nivel nacional, José Luis Barrionuevo. Bajo la consigna “Defender el trabajo hoy para tener un futuro mañana”, las y los jóvenes gremiales lideraron la firma de un documento político que advierte sobre los riesgos de la iniciativa oficial y fija una serie de puntos considerados irrenunciables para el movimiento obrero.
La jornada contó con la presencia del ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco; el ministro de Vinculación y Gestión Institucional de Córdoba, Miguel Siciliano; Santiago Pérez Teruel, de la Asesoría General de Gobierno bonaerense; y dirigentes sindicales de peso como Carlos Acuña (SOESGyPE), Julio Piumato (Judiciales), Omar Maturano (La Fraternidad), Hugo Benítez (presidente del MNSP), Maia Volkowisky (secretaria de Derechos Humanos de la CGT) y Sebastián Maturano (secretario de Juventud de la CGT), entre otros.

Durante su intervención, Bianco centró su análisis en la situación económica y el debate por la reforma laboral, y alertó también sobre los riesgos de los acuerdos de libre comercio. “En el trabajo y en el estudio está lo que tenemos que pensar para el futuro de la Argentina; la timba es algo momentáneo, se rompe y no genera perspectiva de futuro”, afirmó. En ese marco, convocó a construir una alternativa política amplia: “Como dijo nuestro gobernador Axel Kicillof semanas atrás, es necesario convocar a todos los sectores del campo popular para terminar con esta postura y este gobierno”.
Por su parte, el funcionario cordobés Miguel Siciliano transmitió el respaldo del gobernador Martín Llaryora al encuentro y remarcó una definición central del sindicalismo peronista: “La salida es con los empresarios y los industriales, pero siempre es con los trabajadores. No está mal que los empresarios ganen más plata; sí que sea a costa de los trabajadores”.
El debate se organizó en dos paneles principales. El primero estuvo dedicado a la reforma laboral y a la defensa de los derechos y conquistas históricas del movimiento obrero, con eje en problemáticas como la precarización, la informalidad y la inequidad. Allí se planteó la necesidad de políticas laborales “más humanas y menos mercantiles”, donde el capital “sea un medio y no un fin”. El panel fue moderado por la secretaria nacional de Prensa de UTHGRA, Laura Sasprizza, y contó con exposiciones de Julieta Bonsignone, Cecilia Peluso y Ayelén Tomasini.
El segundo panel, a cargo del economista Martín Redrado, abordó el contexto económico actual, marcado por la caída del poder adquisitivo, la recesión y las tensiones en el mercado laboral, y derivó en un intercambio abierto con los asistentes.

El cierre del encuentro estuvo a cargo de la lectura de un documento consensuado por la juventud sindical, en el que se sostiene que la reforma impulsada por el Gobierno “no busca solucionar problemas estructurales, sino que avanza sobre derechos fundamentales, debilita la negociación colectiva y restringe la organización sindical”. El texto advierte además que “el trabajo ha dejado de garantizar previsibilidad y estabilidad” y que la pérdida del poder adquisitivo dificulta el acceso a la vivienda y la posibilidad de planificar un proyecto de vida digno.
Entre los puntos centrales del documento se destacan el rechazo a cualquier reforma laboral de carácter regresivo, la defensa del trabajo digno y de las paritarias libres, la protección de la producción nacional, la recomposición de los ingresos de jubilados y pensionados y el impulso de un plan de acción sindical frente a la precarización.
Con este encuentro, Barrionuevo volvió a posicionarse en el centro de la escena política y sindical, enviando un mensaje directo a la Casa Rosada. “No existe crecimiento sostenible sin empleo de calidad ni salarios justos”, concluye el documento que, en pleno verano, volvió a sacudir el tablero político y gremial.




