Un relevamiento de empresarios de Santa Cruz advirtió por despidos, imposibilidad de pagar aguinaldos y una fuerte caída del consumo. Comerciantes y pymes reclaman al gobierno provincial encabezado por el ex dirigente petrolero Claudio Vidal, respuestas urgentes y una Ley de Emergencia.
Santa Cruz atraviesa una de las crisis económicas más profundas de los últimos años, con un fuerte impacto en el comercio y el empleo. En la ciudad de Río Gallegos, más de 150 comercios cerraron sus puertas durante 2025, en un contexto marcado por la caída del consumo, el aumento de los costos y la falta de respuestas oficiales ante los reclamos del sector privado.
Un relevamiento realizado por la Federación Económica de Santa Cruz (FESC) reveló además que el 32,6% de las empresas debió despedir personal, mientras que el 62,8% no logró pagar el aguinaldo. Desde la entidad atribuyen este escenario a las políticas económicas impulsadas por el presidente Javier Milei y a su aplicación a nivel provincial por parte del gobernador Claudio Vidal.
El presidente de la FESC y secretario gremial de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Guillermo Polke, calificó la situación como “crítica” y cuestionó duramente al Gobierno provincial. “No está haciendo nada y no entendemos por qué no busca crear un marco de protección para que las pymes no cierren”, afirmó, al tiempo que denunció un “silencio absoluto” por parte del Ejecutivo.
Polke señaló que se realizaron al menos cuatro pedidos de audiencia que no obtuvieron respuesta y explicó que la caída del consumo se profundiza por exigencias de pago imposibles de afrontar. “Eso termina en embargos, cierre de cuentas y la imposibilidad de pagar salarios”, advirtió, y aseguró que “todo el entramado productivo está en riesgo”, incluso en niveles peores a los registrados durante la pandemia.

Desde el sector comercial local también alertaron sobre el deterioro de la actividad. La presidenta de la Cámara de Comercio, Industria y Afines de Río Gallegos, Cristina Aranda, afirmó que la crisis es “profunda” y que el comercio continúa achicando su rentabilidad, con especial impacto en rubros como indumentaria y calzado, considerados bienes prescindibles.
Tanto empresarios como comerciantes coincidieron en la necesidad urgente de una Ley de Emergencia que permita contener la situación. “No se vislumbra una mejora sin apoyo del Estado”, sostuvo Aranda, quien reclamó políticas públicas claras para sostener el empleo y evitar más cierres. “Si no hay trabajo, no hay consumo”, concluyó, reflejando el delicado momento que atraviesa Santa Cruz.




