Durante una audiencia virtual convocada por la Secretaría de Trabajo, el gremio denunció que la empresa de neumáticos Pirelli presiona a los trabajadores con acuerdos individuales y restringe el ingreso sindical a la planta de Merlo. El encuentro finalizó sin acuerdo ni nueva fecha de negociación.
El fuerte cruce entre el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA) y la empresa Pirelli Argentina volvió a tensar el clima laboral del sector. En una audiencia virtual realizada este jueves por la tarde ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, la compañía ratificó su decisión de reorganizar de forma unilateral el esquema productivo de su planta de Merlo, mientras que el gremio acusó a la firma de utilizar “presión individual y extorsión” para modificar las condiciones laborales. El encuentro finalizó sin acuerdo alguno ni fecha para seguir negociando.
Desde Pirelli argumentaron que la medida responde a un proceso de adaptación productiva frente a un escenario complejo para la industria del neumático. La empresa aseguró que los cambios son “necesarios”, “legales” y “legítimos”. Según la firma, las modificaciones no implican reducción de personal ni de volúmenes productivos, y afirmaron que cuentan con el “amplio apoyo y consenso de todos los trabajadores”, sin alterar aspectos salariales fundamentales como el valor horario, adicionales o premios.
La respuesta del gremio fue contundente. El SUTNA denunció que la empresa pretende modificar las condiciones de trabajo mediante mecanismos ilegales, violando el artículo 7 de la ley 14.250 y el artículo 12 de la Ley de Contrato de Trabajo. El sindicato señaló que la compañía habría restringido el acceso de representantes gremiales a la planta mientras presionaba a los trabajadores para que firmaran acuerdos individuales que modifican, entre otros puntos, el régimen de jornada laboral. “Ha impedido el ingreso a la planta de cualquier tipo de representación sindical”, denunció el gremio.

La organización sindical advirtió que la legislación argentina no permite acuerdos individuales que contradigan convenios colectivos vigentes, y que las modificaciones impulsadas afectan a una enorme cantidad de trabajadores, por lo que deberían haberse canalizado mediante procedimientos administrativos específicos con participación sindical. “El accionar de Pirelli pone en riesgo no sólo a los trabajadores representados por este sindicato sino que pone en situación de vulnerabilidad a todo el régimen jurídico laboral argentino”, sostuvo el SUTNA en uno de los pasajes más duros de su exposición.
El fracaso de la audiencia virtual deja abierto un conflicto que podría escalar en las próximas semanas. Mientras la empresa insiste en que la reorganización mejorará la eficiencia operativa y permitirá construir una estructura sostenible para afrontar los desafíos del negocio, el gremio advierte que la estrategia empresaria sienta un precedente peligroso para el conjunto del sistema laboral argentino. Sin fecha para una nueva instancia de diálogo, la tensión entre ambas partes permanece latente en una de las plantas industriales más emblemáticas del país.




