El Sindicato del Gas de la Costa Atlántica advirtió que con el frío extremo podría haber restricciones industriales de gas para sostener el servicio residencial

El gremio de trabajadores de la Industria del Gas de la Costa Atlántica Stigas alertó que, de persistir las bajas temperaturas, se repetiría el escenario crítico que dejó a Mar del Plata sin suministro hace un año. Advirtieron que el sistema muestra nuevamente señales de fragilidad.

El Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas de la Costa Atlántica (Stigas) lanzó una severa advertencia ante la ola de frío que azota al país: si las temperaturas extremas se sostienen en el tiempo, el sistema podría verse obligado a interrumpir el suministro a sectores industriales para priorizar el abastecimiento residencial. La medida, que ya se aplica sobre las estaciones de GNC como primer escalón de restricción, expone una vez más las falencias estructurales de una red que, según el gremio, sigue sin las inversiones necesarias para acompañar la demanda.

El secretario general de Stigas, Ezequiel Serra, encendió las alarmas al recordar que el 2025 dejó una herida aún abierta en la ciudad de Mar del Plata. «Hace un año vivimos una situación inédita, con miles de hogares, comercios y escuelas sin gas. Eso obligó a una restitución casa por casa que puso al descubierto la fragilidad del sistema. Lamentablemente, muchas de las advertencias que hicimos entonces siguen vigentes», remarcó el dirigente.

Las restricciones al expendio de GNC ya son un hecho consumado en varias regiones, un recurso habitual que el gremio interpreta como el primer síntoma de un mal mayor. Serra explicó que, si el frío no cede, el siguiente paso será afectar a la industria: «El gas para las familias siempre debe ser la prioridad. Pero no podemos naturalizar que todos los inviernos tengamos que enfrentar emergencias. El sistema necesita inversiones y obras de infraestructura que permitan acompañar el crecimiento de la demanda».

Desde Stigas denunciaron que las obras estratégicas para ampliar la capacidad de transporte y distribución continúan inconclusas, lo que deja al país en una situación de vulnerabilidad crónica cada vez que el termómetro desciende. «Hoy vemos restricciones al GNC y eso nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de planificar a largo plazo. Si las bajas temperaturas persisten, podrían implementarse restricciones en algunos sectores productivos para sostener el abastecimiento residencial, que siempre es prioritario», insistió Serra.

El sindicato puso en valor el esfuerzo de los trabajadores del sector, que ante cada contingencia realizan tareas extraordinarias para mantener la seguridad y la continuidad del servicio. Sin embargo, el mensaje final del gremio fue contundente: «Los trabajadores siempre damos respuesta cuando aparecen las emergencias. Pero es indispensable ejecutar las inversiones necesarias para que lo que ocurrió hace un año en Mar del Plata no vuelva a repetirse».