El sindicato de obreros navales rechazó la incorporación de 18 buques para pesca de calamar, pidió cuidar la sustentabilidad del recurso y priorizar la industria nacional

El sindicato de obreros navales Saonsinra cuestionó la decisión del Consejo Federal Pesquero de habilitar nuevos permisos para la pesca de calamar mediante un procedimiento que calificó de «exprés». El gremio advirtió que la medida pone en riesgo la sustentabilidad del recurso y profundiza el deterioro de la industria naval argentina.

El Sindicato Argentino de Obreros Navales y Servicios de la Industria Naval de la República Argentina (Saonsinra) manifestó su rechazo a la decisión del Consejo Federal Pesquero (CFP) de incorporar 18 nuevos barcos poteros al caladero para la pesca de calamar, junto con el otorgamiento de permisos de pesca mediante un procedimiento que la organización calificó de «exprés». A través de un comunicado, la Comisión Directiva Nacional y el Cuerpo de Delegados Regionales del sindicato cuestionaron además el informe del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) que sirvió de sustento para la medida, al considerarlo «poco conocido y fugaz».

Según denunció el gremio, las ofertas se presentaron este miércoles y se aprobaron al día siguiente, a pesar de contar cada proyecto «con centenares de fojas». La única oposición dentro del organismo provino de la provincia de Buenos Aires, que cuestionó «la falta de tiempo mínimo razonable de análisis que se requiere para el tenor de la medida». El sindicato sostuvo que el resto del Consejo aprobó finalmente la resolución que permite el ingreso de buques importados y advirtió que esto «configura la destrucción del entramado productivo naval, como lo fueron las políticas neoliberales de los ’90».

Uno de los principales puntos del reclamo está relacionado con el destino de las nuevas embarcaciones. Las instituciones de la Comunidad de la Industria Naval, las cámaras empresariales y el sindicato habían solicitado al CFP una prórroga «por un plazo no inferior a 180 días», con el objetivo de que las empresas beneficiarias pudieran presentar proyectos para construir los nuevos buques en astilleros nacionales. Sin embargo, ninguna de las propuestas elegidas contempla la construcción de barcos en Argentina: todas las que incluyen buques poteros nuevos plantean su construcción en el extranjero.

Saonsinra recordó que la industria naval argentina realizó inversiones en infraestructura y en la formación de técnicos, profesionales y trabajadores especializados con el objetivo de participar en la renovación de la flota pesquera. «Tenemos una matriz industrial con capacidad para poder construir estos buques pesqueros», sostuvo la organización, que reclamó que el Estado proteja el empleo y la producción nacionales. El gremio insistió en que la construcción local de los buques permitiría transformar la explotación del recurso pesquero en una fuente de actividad para múltiples sectores de la economía. El comunicado concluyó con una consigna que sintetiza la posición del gremio frente a la resolución del Consejo Federal Pesquero: «Sin industria no hay Nación», acompañada por un contundente reclamo: «Basta con las importaciones que están destruyendo a la industria nacional».