El secretario general de Aceiteros San Lorenzo, Daniel Succi, calificó lo ocurrido como «una irresponsabilidad total» y exigió responsabilidad penal para los directivos de la planta de biodiesel. La fiscal Melisa Serena investiga si los trabajadores de la contratista Gelvez realizaban tareas de soldadura o con amoladora cerca del tanque de metanol que estalló.
La muerte del joven trabajador César Aquino Valdéz, de 21 años, elevó a tres el número de víctimas fatales de la explosión ocurrida el martes pasado en la planta de biocombustible Albardón Bio, ubicada en Puerto General San Martín. Aquino Valdéz, oriundo de Fray Luis Beltrán y empleado de la firma tercerizada Gelvez, de San Lorenzo, permaneció internado en el hospital Centenario de Rosario con diagnóstico de muerte cerebral hasta que este jueves fue desconectado del ventilador mecánico que lo mantenía con soporte vital. Su muerte se suma a las de Rubén Omar Correa (de Puerto General San Martín) y Matías Edgardo Díaz (de Granadero Baigorria), fallecidos en el mismo siniestro.
El secretario general del Sindicato de Aceiteros de San Lorenzo, Daniel Succi, fue categórico al responsabilizar a la empresa por lo ocurrido. «Lo que pasó en Albardón es una irresponsabilidad total, porque uno no sabe bien por qué, los bomberos dicen que no se sabe si estaban soldando o con una amoladora», declaró el dirigente. Y agregó: «Más allá de eso, reventó un tanque, murieron tres trabajadores. Acaba de fallecer un chico de 21 años. ¿Creen que tenía la capacitación y sabía adónde ingresaba a trabajar?».
Succi también cuestionó las condiciones de seguridad de la planta y las habilitaciones que permitieron su funcionamiento. «La calle de ingreso es un pasaje delgado que, con las autobombas de los Bomberos, no permitía el doble paso. ¿Quién habilitó eso? ¿Hay algún control? Hay un montón de cosas que tienen que estar en orden para que no ocurran estas cosas. Es irresponsabilidad», denunció el titular del gremio aceitero, quien estuvo en el lugar del siniestro el mismo martes.

El dirigente fue más allá y reclamó consecuencias penales para los responsables de la empresa. «Cuando matan gente, no los tienen que rajar, los tienen que meter preso. Así como meten preso a uno que roba un celular, estos tipos están trabajando con la vida de los trabajadores. Hasta que no metan preso a un responsable, esto va a seguir así», afirmó Succi en diálogo con FM La Radio. Y enmarcó el accidente en un contexto de precarización laboral: «Hoy estamos con el tema de la falta de trabajo y nos estamos peleando para ver quién cobra menos para tener un laburo. Es como en los ’90, y pasan estas cosas».
La fiscal Melisa Serena, a cargo de la causa, aguarda los resultados de las pericias en la fábrica y los informes de las autopsias para determinar las causas exactas de la explosión. Las hipótesis que se manejan apuntan a que los trabajadores de la contratista realizaban tareas de mantenimiento con una amoladora o un soldador a pocos metros del tanque de metanol, un químico inflamable utilizado en la industria del biodiesel. En paralelo, la cartera de Ambiente de la provincia de Santa Fe analiza las habilitaciones de Albardón Bio para determinar si la planta cumplía con las exigencias normativas. Los tres trabajadores fallecidos y otros tres que sufrieron quemaduras no eran empleados directos de Albardón, sino de la contratista Gelvez.




