La presentación fue en el marco del 39° aniversario de la fundación de la institución pediátrica. Los trabajadores del Garrahan aseguraron que la intervención «ha establecido como modus operandi las contrataciones directas con proveedores oscuros, gastos millonarios de seguridad privada sin que haya datos de cuánto se ejecutó de un presupuesto que multiplica por 11 lo destinado a insumos para virología».
Trabajadores, profesionales y técnicos del Hospital Garrahan, encabezados por la APyT realizaron, junto a familiares del hospital, legisladores, organizaciones de DD.HH., familiares de víctimas del fentanilo contaminado y denunciantes del ministro de Salud nacional, Mario Lugones, e integrantes del Coro Nacional de Niños —algunos de ellos expacientes del hospital—, una celebración y acto al cumplirse el 39° aniversario de la fundación de la institución pediátrica.
La secretaria general de Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), licenciada Norma Lezana, explicó que «después de dos años y medio de presentar notas, de pedidos de informes, solicitar audiencias y solo bajo el apercibimiento judicial por un amparo que presentamos, la actual intervención del hospital respondió a algunas preguntas sobre información que debería ser pública y accesible en relación a la gestión del hospital, de la cual pudimos extraer conclusiones importantes».
En este sentido, señaló que pudieron ver que «mienten con los números, porque informan en redes sociales que el Garrahan tiene superávit, y en realidad el Garrahan en 2025 sufrió un recorte brutal por inflación».
Precisó que «en 2024 el presupuesto total fue de 300 mil millones de pesos y en 2025 de 250 mil millones de pesos, con una inflación del 31% interanual», por lo que «debería haber sido, para sostener el presupuesto de 2024, de 400 mil millones de pesos y fue de 250 mil: la motosierra equivalió a 150 mil millones de pesos, un 71% de recorte en los fondos del hospital».
Lezana subrayó que «esa fue la base concreta y material del reclamo que llevamos adelante, que se transformó en causa nacional que nos permitió parar la sangría de renuncias y el vaciamiento del Garrahan».
La dirigente denunció además que «la actual intervención, puesta a dedo por el ministro Lugones, de un grupo de improvisados en materia pediátrica, ya que ni son pediatras ni tienen expertise en gestión de salud pública de ningún tipo, ha establecido como modus operandi las contrataciones directas con proveedores oscuros, gastos millonarios de seguridad privada sin que haya datos de cuánto se ejecutó de un presupuesto que multiplica por 11 lo destinado a insumos para virología, por ejemplo».
Y agregó que hay «designación sin concurso de gerentes y jefes que van conformando una especie de casta de la intervención del señor Mariano Pirozzo, ladero de la empresa de salud privada Fundación Güemes del ministro de Salud».
«Mientras pasa eso, se recortan las prótesis que necesitan nuestros pacientes, algunos por enfermedades muy graves. Falta dotación de personal de enfermería: éramos 2.000 hace dos años y ahora hay aproximadamente 1.350. Se multiplican los contratos de locación y monotributos, formas precarias de trabajo del personal profesional y técnico», continuó Lezana.
Y remató: «Mientras pasa todo esto y recortan, hay 60.000 millones de pesos destinados a fondos de inversión y bonos de la deuda, es decir, a la especulación financiera con recursos propios generados por nuestra actividad, nuestro trabajo como equipo de salud en el hospital. Faltan prótesis, faltan enfermeras, no se repuso el personal que renunció por los magros salarios el año pasado, pero sí hay casi 60.000 millones de pesos en la timba financiera».
La dirigente concluyó que «Lugones y sus empleados designados como interventores en el hospital Garrahan, que son completamente extraños a la misión histórica de este hospital, conciben el Garrahan como una especie de empresa que tiene que tener rentabilidad y no como una institución destinada a cuidar, sanar, investigar y formar haciendo docencia a profesionales y técnicos que aseguren el acceso universal y de calidad a la salud de las infancias, de todos los chicos y chicas que lo necesiten».
Desde la Asociación de Profesionales y Técnicos anunciaron además el lanzamiento de una campaña llamada «Con Hambre no pueden Jugar» en el mes de las Infancias, que se propone recolectar alimentos y juguetes, ya que los profesionales denuncian que reciben pacientes con hambre. Convocan a colaborar con alimentos no perecederos y juguetes, y anuncian un festival el domingo 13 de septiembre en el Parque Lezama, para toda la familia.




