La histórica empresa textil Emilio Alal anunció el cierre de sus plantas en Goya y Villa Ángela tras más de cien años de actividad, en un contexto marcado por la pérdida de competitividad, la caída del consumo y el impacto de las importaciones, una decisión que la firma aseguró haber tomado “con gran pesar” y luego de agotar todas las alternativas posibles.
La empresa Emilio Alal S.A.C.I.F.I., PyME argentina con más de un siglo de historia industrial, comunicó el cierre de sus plantas productivas de hilados y telas en Goya (Corrientes) y de hilados en Villa Ángela (Chaco), tras un prolongado proceso de evaluación. Según expresó la firma, se trató de una determinación extrema, adoptada “luego de un proceso de análisis y de haber agotado todas las instancias posibles”.
Desde la compañía explicaron que el contexto económico y comercial actual, junto a dificultades estructurales que afectan a la industria nacional, hicieron inviable sostener la actividad. En ese sentido, advirtieron que la situación “ha tornado inviable la continuidad de sus operaciones, no avizorando cambios de relevancia para el corto y mediano plazo”.
Uno de los factores centrales señalados por la empresa es la pérdida de competitividad frente al ingreso de productos importados, sumada a la caída del consumo interno. En el comunicado se remarca que “la apertura indiscriminada de las importaciones de hilados, telas y prendas de vestir nuevas y también fardos de ropa usada” impactó de manera directa sobre la producción local.

A este escenario se agregan altos costos y desequilibrios macroeconómicos que afectan a todo el sector. La empresa detalló que “elevados costos financieros, laborales y energéticos, como así también elevada carga impositiva y atraso cambiario” profundizaron la pérdida de competitividad de la industria textil nacional.
La situación se agravó en las últimas semanas por problemas en la cadena comercial y de cobranzas, lo que terminó de comprometer el funcionamiento cotidiano de la firma. Según explicaron, se produjo “un profundo deterioro de la cadena de comercialización y cobranzas del sector textil, lo que afectó el flujo financiero de la compañía”.
Desde Emilio Alal subrayaron que realizaron esfuerzos para revertir la crisis, incluso avanzando en la producción de telas para agregar valor y sostener el empleo. Sin embargo, reconocieron que “la empresa no ha logrado revertir este escenario adverso”, pese a contar con estándares de calidad que les permitieron exportar a otros países del continente.
La firma también aclaró que el cierre no es un hecho aislado ni responde a una falta de voluntad empresarial, sino a una crisis generalizada. En ese sentido, afirmaron que la decisión “refleja una crisis que afecta a la mayoría de las industrias manufactureras y de manera particular al sector textil”.
Con un mensaje cargado de sensibilidad, la empresa destacó el impacto humano de la medida y agradeció especialmente a sus trabajadores. “Esta decisión se toma con gran pesar, y entendiendo el profundo impacto social y humano que implica”, expresaron, reconociendo el rol fundamental del personal a lo largo de los años.
Finalmente, Emilio Alal reafirmó su compromiso con la industria nacional y dejó abierta una expectativa de recuperación futura. En el cierre del comunicado manifestaron su deseo de que “puedan generarse a futuro condiciones económicas que permitan la recuperación del entramado productivo y el empleo”.




