Un comunicado de despido difundido en redes sociales y múltiples testimonios de empleados apuntan a una ola de cesantías en PwC Argentina, en el marco de una reestructuración que también tendría impacto también en otros países. Se mencionan cierres de oficinas, traslados de áreas al exterior y alrededor de 200 afectados en el país.
La firma de servicios profesionales PwC Argentina quedó en el centro de la polémica tras la difusión en redes sociales de un comunicado de despido fechado este 24 de febrero y una serie de testimonios que hablan de cesantías masivas tanto en el país como en otras filiales correspondientes al sector que internamente llaman AC (acceleration center).
El presunto documento, publicado por una usuaria de X, informa la desvinculación “por cuestiones organizativas” y en los términos del artículo 245 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). Allí se indica que la liquidación final será depositada dentro del plazo legal y que la documentación correspondiente estará disponible luego de 30 días. También se solicita la devolución de herramientas laborales bajo apercibimiento de descontar su valor, estimado en el 50% del precio de bienes nuevos, en caso de no reintegro. El escrito lleva la firma de Pablo Granado, en carácter de apoderado.
En paralelo, distintos otros usuarios en redes sociales como X y Reddit confirmaron la noticia y señalaron que las oficinas habrían permanecido cerradas mientras se notificaba a empleados sobre su desvinculación.
“Me llegó que tienen las oficinas cerradas y están desde esta mañana echando gente”, indicó uno de los mensajes que comenzó a circular durante la jornada. Otros comentarios estimaron que en Argentina los despidos alcanzarían a unas 200 personas.

También se mencionó la mudanza de los “EC” (Executive Concierge) hacia Manila, lo que reforzó las versiones sobre un proceso de reestructuración con traslado de operaciones a otros países.
Algunos testimonios sostienen que la medida no se limitaría a la filial local, sino que formaría parte de un ajuste global que impactaría en Estados Unidos, Reino Unido, India, Argentina y Filipinas, con un total estimado de 600 desvinculaciones en distintos niveles jerárquicos, incluidos cargos directivos.
Entre las explicaciones que circularon en redes sobre los despidos en Argentina, se mencionó el aumento de costos medidos en dólares como un factor que afectaría la competitividad frente a otros mercados capaces de ofrecer servicios similares a menor precio.
Hasta el momento, la empresa no emitió un comunicado público oficial en sus canales institucionales sobre el alcance de las desvinculaciones.
La empresa es una de las llamadas Big 4, cuatro firmas globales de contadores públicos: Deloitte, EY, PWC y KPMG. Ofrece servicios integrales de auditoría, asesoramiento fiscal y legal, consultoría de negocios y transacciones/deals (fusiones, adquisiciones), entre otros servicios profesionales.
