Cierra Alfajores Lanín: el emprendedor no pudo contra la crisis del consumo

El creador de la famosa golosina artesanal Alfajor Lanín anunció el cierre de su planta en Lomas de Zamora después de seis años de funcionamiento, en un contexto de fuerte caída del consumo. «No fue una decisión fácil, pero sí la última de este hermoso camino», escribió en un emotivo mensaje en redes sociales.

Alfajores Lanín, un clásico de las ferias de productos artesanales de todo el país, cerró sus puertas este mes. El equipo comandado por Sebastián, de 35 años, que había comenzado la producción en plena pandemia de coronavirus, anunció el fin de su historia después de seis años de funcionamiento. «Hoy cerramos las puertas de Alfajores Lanín. Nunca imaginamos lo difícil que sería escribir estas palabras», publicó en Instagram.

El emprendimiento nació casi por casualidad en 2020. «Estaba en pandemia, tenía ganas de comer un alfajor. Hice un alfajor, salió bueno, salió rico, y de repente un amigo me dice: ‘Che, ¿cuánto me vendés una docena?’. La verdad que ni idea, le digo, porque lo hice para mí», contó Sebastián en aquel entonces. Lo que empezó como un gusto personal se convirtió rápidamente en un clásico de zona sur, y el equipo llegó a recorrer ferias de todo el país para comercializar el producto.

Con el tiempo, el proyecto fue creciendo. «Empezamos a cambiar el packaging, la materia prima, empezamos a mejorar el chocolate. Pudimos tener el que hoy tenemos», sintetizó el creador en mayo de este año. Pero el techo llegó en junio, cuando la caída del consumo en todos los rubros golpeó de lleno al emprendimiento, que no pudo sostener la actividad en medio de una crisis que afecta especialmente a las pequeñas y medianas empresas.

«Detrás de cada alfajor hubo horas de trabajo, sacrificio, ilusión y muchísimo amor. Este proyecto fue mucho más que un emprendimiento: fue un sueño que nos permitió conocer personas increíbles, compartir momentos únicos y formar parte de la vida de muchos de ustedes. Llegó el momento de despedirnos», expresó el equipo en un posteo de Instagram. «Nos vamos con el corazón lleno de gratitud y con la tranquilidad de haber dado siempre lo mejor», cerró el mensaje, en una despedida que refleja la crisis silenciosa que atraviesan los pequeños productores en la Argentina.