En la jornada en que el Senado de la Nación trató la Ley de Reforma Laboral impulsada por el oficialismo, el Frente Sindical de Unidad realizaron un paro y una masiva movilización al Congreso Nacional. La protesta fue reprimida por un operativo de seguridad que intentó desalojar a los manifestantes con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma. “El Frente Sindical de Unidad nació para enfrentar y vencer la reforma laboral de Milei y de los gobernadores cómplices», planteó Hugo Godoy.
Con un paro y una movilización el Frente Sindical de Unidad, que la semana pasada se expresó en una multitudinaria marcha en Córdoba, continuó con una movilización de más de 20 mil personas en Rosario y prevé nuevas acciones en distintas provincias durante las próximas semanas, se expresó en Plaza Dos Congresos.
Las organizaciones convocantes manifestaron su rechazo al proyecto de Reforma Laboral al considerar que implica un grave retroceso en materia de derechos laborales. Señalaron que la iniciativa facilita los despidos, flexibiliza las condiciones de trabajo y descanso, debilita la negociación colectiva, limita el derecho de huelga, promueve la tercerización y precarización laboral y beneficia exclusivamente a los sectores empresarios. Asimismo, denunciaron la ausencia de instancias de diálogo con las centrales obreras.
Desde el mediodía, columnas de la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y sindicatos de la CGT – entre ellos la UOM – se concentraron en Avenida de Mayo y 9 de Julio y marcharon hacia el Congreso. El acto central se realizó en las inmediaciones de Plaza Congreso.
El acto se realizó en una de las esquinas de la Plaza Congreso, donde el Secretario General de la CTA, Hugo “Cachorro” Godoy, dijo: «El Frente Sindical de Unidad nació para enfrentar y vencer la reforma laboral de Milei y de los gobernadores cómplices, y para enfrentar y vencer la política de Milei y de los empresarios que quieren aplastar el salario de los trabajadores y de las trabajadoras».
El dirigente denunció que la reforma laboral es una ley hecha a medida de los empresarios y las exigencias del FMI: «Que sepan todos ellos que no les vamos a dar tregua», dijo y ratificó que «este plan de lucha habrá de continuar hasta que los venzamos y que los derechos de los trabajadores se conviertan en justicia para toda la patria».

Otro de los oradores del acto fue Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE: «Hoy venimos al Congreso a reafirmar nuestra autonomía, a decir que queremos que este gobierno se vaya esta misma noche. Que preferimos un gobierno que defienda la industria, que proponga el desarrollo económico y cultural de nuestro pueblo. Acá no manda un presidente, acá mandan los trabajadores en asamblea y es lo único a lo que vamos a obedecer». En esta línea, ATE reportó un nivel de adhesión del 92% al paro nacional.
El secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, destacó la masividad del acto y sostuvo que la movilización demostró que «hay un pueblo que tiene dignidad y que defiende en la calle sus derechos». Remarcó además la necesidad de «derrotar al gobierno de Milei» para garantizar educación pública, salud, salario digno y trabajo con derechos.
En la misma línea, el secretario general de la UOM, Abel Furlán, celebró la convocatoria y afirmó que el movimiento obrero no está dispuesto a negociar el contenido del proyecto: «Es rechazo absoluto a todos los artículos que la componen, porque únicamente proponen saqueo de derechos», expresó.
Durante el acto se dio lectura a un documento consensuado por las organizaciones convocantes, en el que se detallaron los principales cuestionamientos al proyecto y se ratificó la voluntad de sostener la unidad y profundizar el plan de lucha hasta frenar la reforma.
Al finalizar la concentración, un fuerte operativo de seguridad rodeó el Congreso Nacional e intentó dispersar a los manifestantes, replicando el esquema desplegado en otras movilizaciones recientes. Las organizaciones sindicales denunciaron el accionar represivo y responsabilizaron al Gobierno nacional por cualquier situación de violencia generada durante la jornada.




