ATE anunció un paro de 24 horas en el INTI ante la amenaza de 700 despidos: «Intentan destruir una de las instituciones más prestigiosas y necesarias»

Rodolfo Aguiar confirmó la medida de fuerza para este jueves 7 de mayo en rechazo a la eliminación de 1.000 funciones y una reducción del 30% del organismo. El gremio también denunció la «militarización» del instituto con presencia de Gendarmería Nacional.

El conflicto en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) escaló a un nuevo nivel. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolvió un paro de 24 horas para este jueves 7 de mayo, en respuesta a lo que calificó como una embestida del Gobierno nacional contra uno de los organismos públicos más emblemáticos del país. En la mira: la amenaza de 700 despidos y la eliminación de 1.000 de las 3.000 funciones actuales del instituto, lo que implica una reducción del 30% de su estructura.

«Intentan destruir una de las instituciones públicas más prestigiosas y necesarias para toda la comunidad. Del INTI depende en buena medida el desarrollo y el crecimiento de toda la sociedad», advirtió Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional. El dirigente fue contundente: «Vamos a un paro y el Gobierno tiene que saber que las medidas se van a incrementar».

El gremio rechaza de plano el argumento oficial que busca justificar el achique en términos fiscales. Según Aguiar, el Gobierno «no puede usar el argumento de que se trata de un organismo deficitario, ya que los servicios que realiza el INTI son pagados por las empresas. No solo no tiene pérdidas, sino que además es superavitario». La afirmación apunta a desmontar una de las principales narrativas oficiales sobre la necesidad de reducir el tamaño del Estado: la supuesta ineficiencia y el déficit de las empresas y organismos públicos.

Más allá de los números, el dirigente sindical puso el foco en el capital humano y la soberanía tecnológica. «No vamos a aceptar que se pierda personal altamente calificado como profesionales y técnicos de una enorme trayectoria en cuya formación invertimos todas las argentinas y los argentinos. Este vaciamiento que el Gobierno pretende llevar adelante generará consecuencias muy graves», detalló.

Las áreas que el Gobierno pretende desarticular mediante la Resolución 42/26 del organismo son de una sensibilidad estratégica notable. Entre ellas figuran los ensayos microbiológicos clave en alimentos (detección de Salmonella, Escherichia coli, Listeria); el control de contaminantes como micotoxinas; el análisis de calidad de agua y efluentes (potabilidad, metales, compuestos orgánicos); servicios de metrología y calibración de instrumentos (termómetros, prensas, equipos electrónicos); ensayos para la industria como materiales de construcción, seguridad eléctrica y control de combustibles (naftas, gasoil); y componentes de seguridad en transporte (ascensores, automotriz). Es decir, áreas que impactan directamente en la salud pública, la seguridad industrial y el control de calidad de productos de consumo masivo.

La tensión en el organismo ya había alcanzado un punto álgido la semana pasada, cuando el presidente del INTI, Miguel Romeo, tuvo que retirarse escoltado por fuerzas de seguridad durante su visita al edificio central. El gremio denunció entonces, y reiteró ahora, lo que califica como una «militarización» del instituto. «Una presencia policial absolutamente desproporcionada mediante la cual se intenta que no se pueda ejercer el derecho de protestar», señaló Aguiar, quien agregó una advertencia grave: «Hacemos directamente responsable al Gobierno nacional por cualquier hecho que el próximo jueves hubiera que lamentar».

La militarización a la que alude el sindicato se materializa con la presencia de Gendarmería Nacional en el edificio central del INTI, un despliegue que ATE considera una intimidación y una respuesta desmedida al conflicto gremial.

El paro de este jueves no es un hecho aislado. ATE anunció que realizará una nueva asamblea el martes 12 en la sede del INTI para definir la continuidad del plan de acción. La advertencia de Aguiar de que «las medidas se van a incrementar» sugiere que, de no mediar una respuesta del Gobierno, el conflicto podría profundizarse con nuevas medidas de fuerza, posiblemente por tiempo indeterminado.

En un contexto más amplio, el conflicto del INTI se suma a una creciente ola de protestas estatales: los trabajadores de Radio Nacional ya llevan adelante un plan de lucha con movilizaciones, los docentes universitarios preparan su cuarta marcha federal para el 12 de mayo, y la CGT mantiene su pulseada judicial contra la reforma laboral. El INTI, con su paro de 24 horas, se convierte en un nuevo frente de conflicto que el Gobierno deberá gestionar en medio de una creciente conflictividad social.