“Me sobra mes o me falta sueldo”

Por Alejandro Ulloa @gitanoulloa

Presenciales en la fiesta de la muerte

La Corte adicta a las huestes del PRO le tiró una soga a la artificiosa autonomía porteña. Nada cambia porque la justicia en la Argentina es un bien tan escaso como las vacunas. Los Supremos ponen sobre la mesa la validez de la ley amañada que cuestiona la constitucionalidad del DNU del Alberto Fernández y lo da a conocer a través del diario Clarín, dejando migajas informativas para el fallo formal.

Llegado el momento de ver cómo evoluciona la conflictividad en el marco de la pandemia, los especialistas de periodismo judicial deben hacer malabarismos para descular los detalles del fallo. Todos los argumentos desconocen la gravedad de la situación epidemiológica y de ahí en más nada se explica. Los leguleyos que respetan medidas arbitrarias fingirán asombro. Los trabajadores agremiados mirarán de soslayo los resultados y decidirán en consecuencia. Y el gobierno nacional no tiene otra salida que embestir con decisión contra el murallón amarillo.

El combo conflictivo de vacunas y derechos es un reclamo que el intendente Horacio Rodríguez Larreta parece soportar con fastidio personal. Aunque la bandera de la presencialidad educativa representa su pasaporte electoral, otros frentes de tormenta se suman. Con la paritaria stand by, trabajadores del Subte agrupados en la AGTSyP atrapados entre el asbesto amenazante y los contagios reclaman controles en los accesos (para que no desborden de pasajeros los trenes) y… vacunas. Recolectores de residuos ven diezmados sus planteles por la enfermedad y no garantizan la esencial tarea sin… vacunas

Los trabajadores de salud estatales nucleados en ATE le recuerdan al jefe comunal que lo que comenzó sin equipamiento por la falta de inversión continúa, porque no hay planteles de acuerdo a las necesidades, preocupación compartida por los privados de ATSA. El tema ya no es solo la carrera de Enfermería, son los equipos de salud. “De esta se sale por arriba y con política”, dicen trabajadores del sector. En los inestables momentos del futuro cercano debería estar incluida la unificación del sistema de Salud. Es una discusión que apenas despunta.

La Corriente Federal y la CTA de los Trabajadores junto al respaldo de cooperativas y empresas nacionales, evalúan que el momento es ahora, buscando optimizar el manejo de segunda ola y la preparación de lo que viene con la tercera que se calcula para agosto. Las Obras Sociales están al borde de la quiebra y su personal en demolición por agotamiento. Ordenar los recursos y administrar desde el Estado los sistemas públicos y privados para que funcionen juntos es algo deseable, pero muy difícil que suceda en el distrito federal.

Maestros enseñando el camino

Los gremios docentes se rebelan ante la muerte y se debaten frente a la necesidad generada por la magnitud de los descuentos realizados por Ciudad. El masivo reclamo por la conectividad gratuita y la entrega de las netbooks que garanticen el contacto de escuelas y alumnos no es un reclamo menor. Los maestros miran hacia el Ministerio de Trabajo esperando medidas que eviten las quitas compulsivas en los salarios. Con el apoyo de sindicatos y simpatizantes, continúa la recaudación del Fondo de Huelga de UTE.

El pedido de listas de huelguistas por parte de Soledad Acuña sublevó hasta a los más moderados por el carácter persecutorio de la medida. Según denuncia Eduardo López, adjunto de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), una articulada ofensiva con mails de amenazas, audios de autoridades, pedidos de CUIL, nombres de padres que no envían niños a la escuela, demuestra la desesperación del PRO por quebrar la huelga contra el DNU y por la educación a distancia.

Las retenciones salariales arrasan con leyes y jurisdicciones. La plata que aporta Nación la descuentan también. Hay un paro de familias y de centros de estudiantes, hay burbujas pinchadas, las escuelas siguen semivacías. Con los casos de COVID en menores de edad cuadruplicados, Larreta ha decidido que el semáforo rojo de contagios no es importante.

Lo que diferencia este año del 2020, cuando la educación no era presencial, es que se vienen las elecciones. La especulación política al mango. La muerte como moneda de cambio por los votos de disconformes. El mundo laboral se desmadra y las corporaciones parecen apostar a que ello suceda con acciones inmorales para una pandemia, como lo demuestran los despidos de Arred Beef, algo parecido a una fiesta clandestina ante la vigencia del DNU sobre doble indemnización y prohibición de despidos.

En Jujuy, la minera el Aguilar forzó el despido de 400 trabajadores y ahora negocian seguros de desempleo. La multinacional suiza Glencore le saca el respirador a una actividad principal de la provincia. “Alika Alicate” De Narváez hizo lo que pudo, ganó relevancia mediática el hecho de que cediera ante los camioneros de Moyano y aceptara pagar la indemnización reclamada para los choferes de la planta de distribución de La Tablada de la ex WalMart. El promedio de 300.000 pesitos por cabeza demuestra la musculatura de la protesta y la importancia de la existencia de los sindicatos.

Los salarios de la miseria

Según el CIFRA (Centro de Investigación y Formación de la República Argentina) de abril 2021, http://www.centrocifra.org.ar/publicacion.php?pid=164 (salario mínimo); en marzo de 2021 el poder adquisitivo del SMVM se ubica 37,5% por debajo del nivel de 2015, previo al gobierno de Cambiemos. Dice CIFRA que para volver al nivel de fines del gobierno de CFK el salario mínimo tendría que saltar a $ 35.000 aproximadamente, lo que representaría casi 70% de aumento. “Estamos conformes”, lo dicho por varios dirigentes al retirarse tras firmar: suena como dicho por compromiso y no le hacen ninguna gracia a los destinatarios de tal ingreso, por debajo de la línea de indigencia.

La contracción del producto bruto alcanzó al 9,9% en 2020. Arrancar de ahí supone que venimos del sótano de la economía. La modesta reactivación vino con una aceleración del proceso inflacionario por la cuestión cambiaria y la denominada “inflación importada” por el precio internacional de las “commodities”. La velocidad del traslado de esos factores a los precios domésticos es por la posición dominante en la cadena de valor de los sectores oligopólicos dueños del circo. Fácil de entender pero un intríngulis para resolver. El 29% de referencia para las paritarias voló por los aires, la necesidad obligará a reabrir en el corto plazo las negociaciones. “Me sobra mes o me falta sueldo”, resumió un manifestante de la UTA en el Puente Pueyrredón.

El escaso énfasis en el control de las grandes firmas que producen para el consumo interno, dueñas de enormes márgenes de ganancia, limita las posibilidades de recuperación del salario real y del nivel de actividad económica. Si el objetivo prioritario es la política fiscal y monetaria que se ha desplegado no será este el vehículo de la recuperación económica. Los Derechos Especiales de Giro asignados a los países miembros del FMI y las intervenciones del Banco Central (“contado con liqui” y el “dólar bolsa”) permitieron el milagro de mantener estable la brecha cambiaria. Pero no es para siempre.

Guzmán no pudo ser

La foto del elegido para dar la batalla previa a las negociaciones por la deuda con el FMI pierde foco. No estaba definido como un negociador duro con ideas de pagadiós, pero el hombre tenía buena prensa, se confiaba en que impondría el sentido común en el mundo de las crueles finanzas. No era un héroe pero en la comparación con sus antecesores macristas era Gardel.

La inflación galopante del primer trimestre y las proyecciones del Presupuesto 2021 lo cascotearon por el peso muerto de los contagios, las tarifas y los precios. La figura de un jugador de gran técnica cedió ante la realidad de un torneo áspero donde “año electoral” mata “orden fiscal”.

Martín Guzmán tuvo contratiempos en su marcha hacia la meta de gol: el dos de Energía, Federico Basualdo, le tiró una plancha nada sutil explicando en clave terapia de grupo que “la realidad puede ser frustrante” cuando no se logran los objetivos. Al ministro lo bajaron desde atrás cuando avanzaba en la búsqueda del consenso para limitar los fondos de los subsidios con tarifas bajas para todos, de Nordelta y Puerto Madero a La Cava y La Matanza, todos vuelcan el dinero a mover la economía, sostienen los detractores de la tarifa diferenciada.

Cruzar los datos de Anses con las tarifas reales es una posibilidad que no todas las intendencias están dispuestas a utilizar, sobre todo por los costos ocultos de subsidios a la industria. Política mata teoría, le recordó el gobernador Axel Kicillof. “A veces hay que dejar de lado los libros”, golpeó con su consejo de economista que ya pasó por esos desvelos.

Dejemos de lado las ganancias que se llevaron las energéticas en el cuatrienio descarado de las tarifas liberadas. Se gastan15 mil millones de dólares por año en subsidios para la electricidad; los planes de Alberto para imponer las restricciones de circulación le cuestan al ministro 15.000 pesos para un millón de personas que necesitan sobrevida con oxígeno económico del Estado.

El contrato electoral en veremos

El brillante profesor de universidades norteamericanas y discípulo del Nobel Joseph Stiglitz está contra la pared. Buscando evitar la emisión monetaria, el trípode Kulfas-Cafiero-Fernández no logra cumplir el contrato electoral básico de un gobierno popular: el precio de los alimentos, con la carne a la cabeza, vuela por las nubes.

Con las elecciones de medio tiempo a la vuelta de la esquina, El consultor Artemio López señala: “Alejados de los salarios por sobre el promedio general de la economía y sin beneficiarse de la trama de subsidios del Gobierno ni su trama clientelar, estos segmentos medios descansan su ingreso básicamente en jubilaciones, pensiones y salario mínimo complementados por changas y son los más refractarios a ingresar en la polarización creciente y habitual que signa el comportamiento electoral en las últimas décadas.

Veremos si el Gobierno cumple con sus promesas y más en un año electoral donde la determinación socioeconómica será la determinante a la hora de definir el voto blando, correspondiente al 30% de los electores que podrían votarlo, pero aún no definieron su voto. Existe hoy un 30% aún indeciso allí donde las fronteras ideológicas se tornan líquidas. Ellos definirán su voto estrictamente sujeto a la lógica de mejoras socioeconómicas.”

Son algunas líneas para pensar la próxima coyuntura electoral que definirá las preferencias en las elecciones de medio término, estratégicas para definir el rumbo aún difuso que habrá de tomar el Gobierno hasta enfrentar la presidenciales del año 2023, donde podrá definirse una vez más como en el año 2015, ya no solo un cambio de gobierno sino una alternativa de régimen económico, político y social en el país.”

Lo de la sólida defensa, parte elemental de la táctica en el campo de juego, se transformó en un colador por donde el rival forma los precios a su antojo, licita zonas estratégicas del interés nacional como la Hidrovía, sube la nafta, deprime los salarios y nos tiene contra un arco exponiendo fracturas expuestas de los choques en el Frente de Todos desde los supremos estrados judiciales. Las desaveniencias entre la economía y la salud no parecen sincronizar en “sintonía fina” y no se zanjan con consensos.

Con la cuarta parte de los salarios en blanco perdida durante el trienio 2018-2020 la noche de paz ya no es noche de amor: los conflictos laborales desbordan en los últimos meses la paciencia paritaria de los negociadores sindicales. La pauta “Guzmán” del 29% está seriamente cuestionada por los sindicatos (incluso los más complacientes). La política de subsidios no cuenta con su aval. La paciencia del ministro Martín Maximiliano Guzmán está a prueba: si la crisis se desata, podría volver a sus clases en la Universidad de Stanford. En esa inestable debilidad radica su fuerza.