Mientras el presidente del CONICET niega el ajuste, el organismo perdió más de 3.000 trabajadores y su presupuesto cayó un 70% en la Era Milei

Un relevamiento de datos oficiales revela una reducción del personal científico, menos becarios y una fuerte caída de los proyectos de investigación vigentes. Advierten que las consecuencias del ajuste podrían profundizarse en los próximos años.

El sistema científico argentino atraviesa un proceso de reducción de recursos económicos y humanos que afecta al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Entre agosto de 2023 y agosto de 2026, el organismo perdió 3.064 trabajadores, mientras que su presupuesto registró una caída real del 70% respecto de diciembre de 2023, de acuerdo con un relevamiento publicado por Infobae.

Los datos, elaborados a partir de información del propio CONICET, el INDEC y la plataforma Presupuesto Abierto, muestran que la reducción alcanzó a investigadores, becarios, personal técnico y administrativo.

Uno de los indicadores más significativos es la disminución de los proyectos de investigación vigentes: pasaron de 3.179 a fines de 2022 a 480 al cierre de 2025, una caída del 85%.

La situación genera preocupación entre especialistas, que advierten sobre las dificultades para sostener investigaciones, renovar equipamiento y formar nuevas generaciones de científicos.

Mientras el presidente del CONICET niega el ajuste, el organismo perdió más de 3.000 trabajadores y su presupuesto cayó un 70% en la Era Milei

Más de 3.000 trabajadores menos en tres años

Según los datos oficiales analizados, el CONICET contaba en agosto de 2023 con 27.961 personas entre investigadores, becarios, técnicos y administrativos.

En agosto de 2026, esa cifra había descendido a 24.897.

La diferencia representa una reducción del 11% de la dotación total del organismo.

El desglose correspondiente al período comprendido entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 permite identificar cómo se distribuyó esa disminución.

Los investigadores pasaron de 12.176 a 11.887, con 289 personas menos. El personal de apoyo se redujo de 3.036 a 2.779, mientras que los administrativos disminuyeron de 1.592 a 1.333.

En términos porcentuales, el sector administrativo registró la mayor contracción, con una baja del 16%.

Sin embargo, uno de los retrocesos más relevantes para la continuidad del sistema científico se produjo en el número de becarios.

El CONICET tiene 1.267 becarios menos

Las becas constituyen uno de los principales mecanismos de formación de investigadores en Argentina.

A través de ellas, graduados universitarios pueden realizar doctorados y estudios posdoctorales, desarrollar proyectos y comenzar sus carreras científicas.

Según el relevamiento, la cantidad de becarios pasó de 10.905 en diciembre de 2023 a 9.638 en diciembre de 2025.

Esto representa una disminución de 1.267 personas, equivalente al 12%.

De acuerdo con los datos que aportó, las becas doctorales disminuyeron de 1.300 a 1.000, mientras que las posdoctorales pasaron de 800 a 500.

Además, las vacantes para ingresar a la Carrera del Investigador Científico se redujeron de 800 a 400, y las convocatorias dejaron de ser anuales para realizarse cada dos años.

El presupuesto cayó un 70% en términos reales

El ajuste presupuestario constituye otro de los principales indicadores del cambio que experimentó el organismo.

De acuerdo con el análisis de Infobae, el presupuesto del CONICET pasó de un equivalente de 2,1 billones de pesos en diciembre de 2023 a 635.000 millones de pesos en 2026, utilizando valores ajustados por inflación a junio de este año.

Solamente entre 2025 y 2026, la caída presupuestaria fue del 33%, también descontando el efecto de la inflación.

Daniel Salamone, presidente del CONICET.

Los proyectos de investigación vigentes se redujeron un 85%

Uno de los datos más importantes del relevamiento corresponde a la cantidad de proyectos científicos registrados como vigentes.

A fines de 2022, el CONICET contabilizaba 3.179 proyectos de investigación. Al cierre de 2025, la cifra había descendido a 480.

En medio de eso, recientemente, el presidente del CONICET, Daniel Salamone sostuvo que «los fondos para investigar se triplicaron», en alusión a la cantidad de fondos (herramientas de financiación) que ahora cuenta el organismo. Pero, claro, la falacia, es que esos nuevos fondos tienen menos dinero que los existentes antes.