«Chau casa propia»: Cerró sede histórica del Banco Hipotecario en Tucumán y Cisneros anunció un paro por tiempo indeterminado

La Bancaria denunció un plan de ajuste en el Banco Hipotecario, cuyo principal accionista es el Grupo IRSA, en medio de la reestructuración de la institución y la reducción de sucursales a nivel nacional. El cierre de la histórica sede de la capital tucumana decidió el inicio de un paro en la institución por tiempo indeterminado. La medida pone en riesgo el puesto de trabajo de empleados con décadas de antigüedad y más de 50 años de edad.

La tensión escaló en Tucumán luego de que La Bancaria iniciara un paro por tiempo indeterminado en la sucursal de Yerba Buena, en protesta por la decisión del Banco Hipotecario, cuyo principal accionista es el Grupo IRSA, de cerrar el próximo 28 de agosto su histórica sede del centro de San Miguel de Tucumán. La medida pone en riesgo el puesto de trabajo de 14 empleados con décadas de antigüedad y más de 50 años de edad, un factor que complejiza su reinserción laboral en el mercado.

El conflicto se da en el marco de las denuncias del gremio por el plan de reestructuración y cese de operaciones de sedes en el interior del país. Desde el sindicato rechazaron la justificación oficial sobre un supuesto déficit de la filial y presentaron alternativas para evitar los despidos, como el traslado a la sede yerbabuenense, el pase a la modalidad virtual o indemnizaciones acordes. Sin embargo, las negociaciones permanecen estancadas y encendieron las alarmas gremiales.

El diputado nacional tucumano y secretario de Administración Nacional de La Bancaria, Carlos Cisneros, lanzó una dura crítica a través de sus redes sociales contra el manejo de la entidad y apuntó a la responsabilidad política acumulada a lo largo de las últimas décadas. Bajo la consigna «Menos sucursales, cero crédito. CHAU CASA PROPIA», Cisneros señaló que «son responsables todos los gobiernos que se sucedieron desde la privatización del Banco Hipotecario hasta hoy» y los acusó de tener «cero coraje político para ponerle límites a la voracidad empresarial».

El referente gremial también remarcó la paradoja dentro de la estructura accionaria de la entidad: «El mundo al revés: quienes menos acciones tienen deciden el cierre de sucursales, el despido de trabajadores y el abandono de toda política habitacional». Con el paro en Yerba Buena y las denuncias de La Bancaria, el conflicto en el Banco Hipotecario se suma a una larga lista de reclamos gremiales en distintas provincias, mientras el gobierno avanza en su plan de ajuste y reducción del Estado.