La brecha salarial entre hombres y mujeres se disparó durante el gobierno de Milei y alcanzó el 29% a nivel nacional

Según datos relevados por la Universidad Nacional de Rosario, el congelamiento de salarios en sectores feminizados como Salud y Educación, los despidos en el Estado y la eliminación de políticas de cuidado explican el incremento de la desigualdad salarial entre varones y mujeres desde la asunción del presidente Javier Milei. La distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado es el principal factor explicativo.

La diferencia entre lo que perciben mujeres y varones por su trabajo se profundizó durante la administración de Javier Milei, según datos relevados por la Oficina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario. A nivel nacional, la brecha salarial pasó del 21% en 2023 al 27% en 2024 y trepó al 29% en 2025, revirtiendo la tendencia a la baja que se había registrado en los años anteriores. Las cifras contrastan con la evolución de la desigualdad medida por el coeficiente Gini, que mostró una leve mejora marginal en el mismo período, pasando de 0,430 a 0,427 entre 2024 y 2025.

El incremento de la brecha tiene múltiples causas, según explicó Agustina Barman, economista e integrante de la Oficina de Datos de la UNR: «Las mujeres tienen una inserción mucho más precaria en el mercado de trabajo, por lo que en momentos de caída de la actividad económica son las que en primer lugar se ven afectadas». La especialista señaló que los despidos en el Estado, un sector con alta presencia femenina, y el congelamiento de salarios en áreas como Salud y Educación impactaron de manera desproporcionada sobre las trabajadoras.

Aunque la Ley de Contrato de Trabajo prohíbe cualquier discriminación por motivo de sexo, Barman sostiene que «la brecha salarial es la punta del iceberg de algo mucho más estructural». La distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado es el principal factor explicativo. Según datos del informe de la UNR, en el Gran Rosario 7 de cada 10 personas que realizan tareas del hogar son mujeres, lo que limita su disponibilidad de tiempo para el trabajo remunerado.

Un informe de la red Acuerdo Nacional por los Cuidados revela que las mujeres dedican 6,31 horas diarias al trabajo no remunerado, mientras los varones destinan 3,40 horas. En trabajo remunerado, ellas emplean 7,34 horas frente a las 9,06 horas de ellos. Esta sobrecarga explica la menor tasa de actividad femenina: mientras 7 de cada 10 varones participan del mercado laboral, solo lo hacen 5 de cada 10 mujeres.

Lucía Cirmi, economista de Futuros Mejores, señaló que «durante el gobierno de Milei la brecha salarial creció del 25 al 29%» y advirtió que la destrucción de políticas públicas de cuidado profundizó la desigualdad. Según un informe de la organización, «se destruyeron 48 de 50 políticas de cuidado» existentes, lo que, con un Estado ausente, recarga las tareas de cuidado sobre las mujeres. «Toda interrupción de políticas de igualdad explica también por qué se amplió esa brecha», afirmó Cirmi.

Los datos del INDEC para el cuarto trimestre de 2025 confirman la magnitud de la brecha: el ingreso promedio de los varones fue de $1.191.364, mientras que el de las mujeres alcanzó los $838.336, una diferencia del 29,6%. Esta desigualdad, advierten las especialistas, se reproduce incluso en la vejez: en la provincia de Santa Fe, más del 80% de las jubiladas accedieron al sistema mediante moratorias, y sus haberes son significativamente inferiores a los de los varones.