Más de 300 días sin cobrar: los trabajadores de Soltex quemaron cubiertas en Trelew y advierten «si no nos quieren pagar, que nos den la fábrica»

Un grupo de obreros textiles de la empresa Soltex, en Trelew, cumplió 304 días sin percibir sus salarios. De los 50 empleados originales, solo quedan 20 en lucha. El representante gremial calificó al dueño de «sinvergüenza» y reclamó la intervención de las autoridades provinciales.

Un conflicto que se extiende por casi un año volvió a visibilizarse este lunes en Trelew, cuando un grupo de trabajadores textiles de la empresa Soltex quemó cubiertas en la vía pública para reclamar el pago de sus salarios adeudados. Los obreros cumplieron 304 días sin cobrar, una situación que califican como «insostenible» y que los tiene a la deriva, mientras el dueño de la firma, con sede en Buenos Aires, no ofrece una solución definitiva. «Se trata de que podamos cobrar lo que nos deben», expresaron los manifestantes.

De los 50 trabajadores que operaban en la fábrica textil, actualmente solo quedan 20. El resto ha renunciado o iniciado juicio laboral ante la falta de respuestas. Según denunció Néstor Sajama, representante de los trabajadores, el empresario no cierra la planta pero tampoco paga los sueldos. «Nos dice que no quiere cerrar, pero tampoco nos paga, es un sinvergüenza», afirmó en declaraciones a Jornada. Los trabajadores sostienen que la situación los afecta de manera desigual: algunos, incluso, necesitan acumular los aportes necesarios para jubilarse.

Desde la Asociación Obrera Textil vienen realizando gestiones ante el empresario con la finalidad de superar el conflicto y llegar a un arreglo, pero el tiempo pasa y la solución no llega. La falta de avances llevó a los trabajadores a radicalizar sus medidas de protesta. Este lunes, con la quema de cubiertas, buscaron visibilizar un reclamo que, advierten, «al parecer no tiene solución». «Estamos aquí esperando una solución, pero nuestro empleador al parecer quiere que nos vayamos o iniciemos juicio, para que nunca nos pague», denunciaron.

Los trabajadores que aún resisten mantienen la esperanza de que haya una reactivación de la planta y poder conservar su fuente laboral. Pero con cada día que pasa, esa posibilidad se desvanece. Por eso, elevan el reclamo a las autoridades provinciales y municipales para que intervengan. «Esperamos que las autoridades provinciales y municipales puedan hacer que este hombre venga a dar la cara desde Buenos Aires pese a que pertenece al sector privado», exigió Sajama, quien además lanzó una propuesta contundente: «Si no quiere trabajar, que nos den la fábrica a los trabajadores y nosotros vemos lo que podemos hacer».

La exigencia de que el Estado intervenga para que el dueño defina el futuro de la empresa no es menor. Los trabajadores buscan evitar que el conflicto se eternice y que el empresario, desde la distancia, los condene a un juicio largo y de resultado incierto. «La lucha continúa día a día», resumió Sajama. Mientras tanto, en Trelew, 20 obreros textiles siguen esperando una respuesta que, después de más de 300 días, todavía no llega.