En medio de un clima de deliberación y un notorio malestar de «la calle» con el gobierno, la CGT reúne a su Consejo Directivo y evalúa un acto con la Iglesia

(Por Pablo Maradei) Industriales, textiles, docentes, calzado, ceramistas, estatales, construcción, comercio y gastronomía están golpeados por las distintas anclas económicas que impulsa el Gobierno para frenar el consumo. Entre ellas, las paritarias con techo. Los dirigentes palpan un clima social que está cambiando un notorio malestar con la gestión libertaria. Evalúan un acto de la CGT con la Iglesia por el 1° de mayo.

El Orden del Día de la convocatoria al Consejo Directivo de la CGT para este jueves a las 14.30 tiene cuatro puntos: uno de ellos es la organización de la conmemoración del Día del Trabajador, con fecha muy probable el 30 de abril, que incluye fijar el lugar donde se realizará la misa; acaso sea en Luján como ha ocurrido en otras oportunidades. 

La idea de la misa divide aguas. 

Las mirada mayoritarias expresan su acompañamiento y creen que es una buena manera de salir por arriba del laberinto: «Si la Iglesia es la que convoca el abanico de posibles concurrentes se amplía: no solo habrá en la misa sindicalistas, sino empresarios de todo tipo. También habrá entidades civiles y dirigentes políticos de todo pelaje». La intención es ampliar y mostrar poder no sólo de movilización sino de arquitectura social.

Y agrega: «La estrategia de conmemorar el 1° de mayo poniendo de fronting a la Iglesia es correcto«. Y cierra: «Fijate que la marcha del 24 de marzo o las marchas por el recorte a la Educación fueron masivas y eso excedió por lejos a las representaciones sindicales: es algo del colectivo popular».

En cambio, algunos se pronuncian por el rechazo. Un analista que tiene alto rodaje en reuniones de Consejo Directivo describe: «Si ves que viene el león a comerte y te arrodillás a rezar, lo más probable es que el león te coma». Su idea es presentar un perfil más confrontativo con la gestión libertaria que se plante de frente.

En medio de un clima de deliberación y un notorio malestar de "la calle" con el gobierno, la CGT reúne a su Consejo Directivo y evalúa un acto con la Iglesia

Haciendo zoom en los gremios que conforman las secretarías del CD, la gran mayoría de ellos está en crisis.

Industriales, textiles, calzado, vidrio y ceramistas enfrentan cierre de empresas, suspensiones de turnos, adelanto de vacaciones o reducción de personal por el reemplazo de producción local versus importaciones.

Docentes vienen con retrasos salariales del orden el 40%. Y los estatales, además de haber perdido el mismo porcentaje de poder adquisitivo, quedaron más de 66.000 empleados públicos sin trabajo; a la par de que el Gobierno busca seguir depurando el Estado.  

La construcción sin obra pública; y el comercio y la gastronomía con caídas por la baja de consumo.

Un dato más: recientemente en una reunión virtual dirigentes del Plástico y de Calzado señalaron que perdieron el 60% de los afiliados. Los ceramistas se quedaron casi sin representados y la debacle del sector textil viene desde que arrancó el Gobierno. 

Bancarios, Gas, Petróleo, trabajadores de entidades deportivas son algunos de los gremios que participan en el CD que lograron salvar los trapos. El resto hace agua. 

Otro dirigente aporta su mirada: «Hay un malestar notorio en la calle y lo reflejan las encuestas de opinión respecto a cómo cayó la imagen de Milei. Sin embargo, también digo que no está el clima para decir vamos a romper todo. Es más, mientras Estados Unidos siga aportando dólares para contener la inflación dentro de lo que pueden maniobrar, que la oposición ponga las barbas en remojo porque sino habrá Milei para rato».