Empresas del sector frigorífico adviertieron por la caída de la competitividad y el aumento de los costos. Las consecuencias directas incluyen cierres, despidos, reducción de turnos y menor actividad en las plantas frigoríficas, en un escenario desolador para un sector emblemático de Argentina. Solo en una firma cordobesa más de 100 trabajadores ya quedaron sin empleo y no se descartan nuevos recortes.
La industria frigorífica argentina atraviesa un escenario crítico que ya comienza a impactar en el empleo y las condiciones laborales del sector. Empresarios del rubro advierten que el cierre de plantas podría volverse una constante en los próximos meses dada la caída de la competitividad, el aumento de costos y la menor actividad productiva.
El empresario Mariano Grimaldi, de la firma cordobesa Logros, aseguró a Bichos de Campo que la situación actual vuelve inviable el negocio exportador y anticipó un escenario complejo para los trabajadores. “La noticia de que un frigorífico cierre por mes en la Argentina va a ser algo habitual, porque el negocio se tornó totalmente inviable”, afirmó al describir el presente de la actividad.
Según explicó, uno de los principales problemas es el alto costo de la materia prima, con precios del ganado que superan los valores de otros países del Mercosur. A esto se suman factores macroeconómicos como el tipo de cambio, la carga impositiva y las retenciones, que, según el empresario, afectan la competitividad frente a mercados como Brasil, Uruguay y Paraguay.
El impacto de esta situación ya comenzó a trasladarse al empleo. En el caso de la empresa Logros, se decidió eliminar el segundo turno de despostada, lo que implicó la desvinculación de más de 100 trabajadores, en su mayoría contratados de manera temporal. Además, no se descartan nuevos recortes de personal si la actividad continúa en retroceso.

La menor actividad también se refleja en la reducción de los días de producción y en una mayor incertidumbre dentro de las plantas. A esto se suma el deterioro de la cadena de pagos, con un aumento de los cheques rechazados y mayores dificultades financieras para sostener la operatoria diaria, lo que podría profundizar los ajustes laborales.
En este contexto, desde el sector reconocen que el objetivo inmediato es sostener las operaciones y preservar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo, aunque admiten que el panorama es incierto. “La industria está atravesando un momento totalmente crítico”, resumió Grimaldi, al tiempo que señaló que las empresas buscan alternativas para mantenerse activas en medio de un escenario adverso.




